Se saludó con Gabriel Colamarino, siguió con un abrazó a Roque De Pasquale (PF de Napostá) y se sentó en el banco.
Ignacio Ferhmin estaba como en su casa.
--¿Qué sentís al enfrentar a este Napostá?
--Muchas cosas. Es un club donde siempre me encontré cómodo. Pero también quiero ganar todos los partidos, porque me
debo a Villa Mitre. Obviamente, no me gusta ver a Napostá en el último lugar, pero actualmente mi cabeza está pensando
en otra institución.
--Encima, ustedes estaban completos y Napostá se presenta cada vez más disminuido.
--Napostá está complicado. Las lesiones le están jugando una mala pasada. Además, perdió a sus dos bases titulares
(Mariano Moretti y Fernando Prado) y le cuesta hacer mover la bola. Este triunfo me favorece para mover alguna ficha y
seguir de cerca a Liniers.
--¿Te sorprende esta racha de Liniers?
--No, para nada. Si bien se mantiene invicto en esta parte del torneo, también tuvo fortuna en algún partido. Pero
es parte del juego. De todas maneras, hay cuatro o cinco equipos que están en condiciones de llegar con chances al
final del torneo. El que llegue mejor a los playoffs va a ser campeón.
Un deseo...
...hecho realidad, pero con delay. "Ojalá podamos `manotear' este partido", le manifestó Amilcar Andreanelli, base
de Comercial, a este cronista antes del partido contra El Nacional, por la decimotercera fecha. Aquella vez, fue caída
por 83 a 72.
El base, insistente y perseverante, repitió el deseo anoche, y en esta ocasión, con buen suceso.
"Necesitábamos mucho un juego así. Sabíamos que ellos tenían ausencias, pero a esta altura no nos importa a quién
enfrentemos. Velocidad no está cerca, pero mientras haya chances seguiremos peleando", comentó Andreanelli, que sumó 10
de sus 14 puntos en el segundo tiempo y encabezó los ataques rápidos que marcaron la diferencia.
Con la mano caliente
"Necesitábamos ganar, me acabo de enterar que ganó Comercial y por eso la victoria es importantísima para nosotros.
No veníamos bien y ahora, prácticamente nos asegurarnos la permanencia".
Gustavo Candia fue la llave que cerró una victoria que vale doble para Velocidad. Más sabiendo las ausencias que
sufría (Lliteras suspendido y Pina de viaje).
"Estos tres días charlamos mucho, repartimos mucho el ataque, jugamos muy bien en conjunto y defendimos muchísimo.
Hoy (por anoche) realmente se vio un equipo", señaló.
Candia hizo su tercer foul en la mitad del primer cuarto. Sin embargo, se cuidó y sus 22 puntos (8-13 en t2, 0-1 t1
y 2-5 en t3) fueron más que importantes.
"Le pedí a Mario (Errazu) que no me tuviera tanto en el banco, ya que el partido era hoy (por ayer). Por suerte
salió todo redondo", admitió.