BUENOS AIRES (DyN y EFE)-- Dirigentes del campo confirmaron ayer que el sector limitará el comercio de granos hasta
que concluyan las negociaciones con el gobierno nacional en pos de superar el conflicto.
"Hay que vender lo mínimo necesario, sin perder la cadena de pagos, pero tratar de retener la mayor cantidad
disponible para no permitir precios inadecuados. Además, el problema aún no está resuelto", sostuvo el presidente de la
Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi.
La situación fue confirmada por el titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías. "Aconsejamos
no entregar mercadería hasta que la negociación establezca un precio razonable, que no sea menor al que estimamos
correcto", certificó.
El campo declaró una tregua de treinta días que puso fin a la huelga y a los bloqueos de rutas protagonizados,
durante tres semanas, por unos 290.000 productores.
Los referentes del ruralismo aguardan ser formalmente convocados por el gobierno "K" para seguir el diálogo para
resolver el conflicto desatado a raíz de las recientes alzas en las retenciones a la exportación de granos y las
regulaciones oficiales.
El Poder Ejecutivo, según fuertes versiones, convocaría para pasado mañana a la Sociedad Rural Argentina (SRA), la
Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), FAA y CRA.
"Ya hicimos lo que la presidenta (Cristina Fernández) pidió: los productores dejaron las rutas y volvieron a
trabajar. Esperemos que haya ofrecimientos generosos y que el gobierno esté a la altura de la actitud que tuvo el
campo", advirtió Buzzi.
Los dirigentes también cuestionaron la campaña publicitaria del gobierno, donde se asocia a la protesta con la
intolerancia, el desabastecimiento y la inequidad.
"Ninguno de los tres términos encajan con la actitud de los productores. No pretendemos obtener más ganancias de las
que nos corresponden; hace cinco años que somos tolerantes con este gobierno y el desabastecimiento no fue el fin de
nuestra protesta", replicó Buzzi.
"Esperemos que esta ofensiva comunicacional venga acompañada de las políticas que resuelvan el problema y en una
planificación del campo a largo plazo. Nosotros continuamos en estado de alerta y movilización", agregó.
De hecho, productores de Azul realizaron ayer un acto para analizar cómo sigue la cosa mientras el abastecimiento de
alimentos continúa con su proceso de normalización.
Con un bloqueo al tránsito en esa ciudad del centro bonaerense, unos 15.000 chacareros, según los organizadores,
apoyaron a las cuatro entidades ruralistas.
La única agrupación que brindó un aval institucional a la medida fue, sin embargo, la FAA, a través de un discurso
pronunciado por el vehemente Alfredo de Angelis. También hablaron Silvia Flores (Movimiento de Trabajadores
Desocupados-MTD), de La Matanza, y Juan Louge (Productores Autoconvocados), de Azul.
El corte se hizo, alrededor de las 13, en inmediaciones del escenario de la concentración: el cruce de la ruta
nacional 3 y la avenida Piazza, el principal acceso a Azul. Para evitar incidentes, agentes policiales orientaron a los
automovilistas para que tomaran caminos alternativos.
"El campo sigue de pie y con las fuerzas intactas", expresó Louge.
Otro dato: con la intención de recomponer la oferta cárnica, el mercado de hacienda de Liniers, el mayor del país,
abrió excepcionalmente sus puertas en sábado para recibir 8.809 vacunos en 325 camiones.
Ante este panorama, el vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carniceros de Buenos Aires, Alberto
Williams, remarcó que el precio del producto, que había aumentado durante la huelga, quedará normalizado entre
miércoles o jueves.
Las asociaciones de consumidores, mientras tanto, insisten en reclamar la intervención gubernamental contra el alza
de precios, cuando consultoras privadas calculan que la inflación registró un alza no menor al 2,5%-3% en marzo.