Las elecciones legislativas de octubre aparecen como las primeros que, desde 2003, prometen un final verdaderamente
abierto.
Para determinar si el kirchnerismo podrá conseguir más diputados y senadores que el resto de los partidos, pero
también más votos en la cuenta general, hay dos factores que ejercerán fuerte influencia:
* La forma de responder ante el impacto de la crisis internacional.
* La habilidad de la oposición para golpear políticamente en los flancos más expuestos del oficialismo.
Igualmente, como la iniciativa política está, desde la asunción de Néstor Carlos Kirchner, casi por completo en sus
manos, las decisiones acertadas que podrá tomar la Casa Rosada asoman como determinantes.
Los dilemas para los estrategas de Cristina Fernández son variados, aunque uno es excluyente, ¿es necesario salir a
conquistar el esquivo voto de las grandes ciudades, marcado por el humor de los sectores medios, o concentrarse en el
electorado que compone la base histórica del peronismo?
Se sabe que el PJ posee un 30% de piso electoral a nivel nacional y cuanto más se acerque a ese guarismo, más
debilitado se verá el gobierno para atravesar los próximos dos años, hasta la renovación presidencial de 2011.
El gobernador chaqueño, Jorge Capitanich, asegura que los esfuerzos deberán concentrarse en la región centro --donde
incluyó a la Capital Federal y las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza-- porque, desde su punto de
vista, la intención de voto oficialista es alta en el norte y en el sur.
El holgadísimo triunfo del radical "K" Gerardo Zamora en Santiago del Estero parecen confirmar su hipótesis.
El consultor Artemio López, a través de su influyente blog personal, cree que "no suma" concentrar esfuerzos en el
norte, la Patagonia y Cuyo. Más allá de los buenos resultados que suele obtener el oficialismo en esas regiones,
resalta que Mendoza apenas pesa 4% a nivel nacional.
La opinión, sin embargo, no es unánime: otro blogger, Andy Tow (www.towsa.com/wordpress) --habitual analista de
información electoral-- sostiene que si lo importante es obtener más bancas y no tanto más votos, el oficialismo no
debe descuidar norte, sur y oeste.
La mitad de los diputados y el 70% de los senadores que responden al gobierno nacional y que tienen bancas en juego,
según sus cálculos, provienen de esas regiones.
Malas cosechas de sufragios en aquellas provincias tendrían como efecto no sólo perder votos en la cuenta general
sino también complicar las mayorías parlamentarias, ya bastante deterioradas por las divisiones en los bloques
oficialistas.
Entre los gurúes, consultores y aficionados a la política aflora, además, la discusión en torno al humor electoral
de los estratos medios.
Para algunos, esas franjas de a ciudadanía ya están perdidas y nada podrá acercarlas a los candidatos bendecidos por
Cristina. De acuerdo a ese razonamiento, no valdría la pena pelear esas voluntades y el kirchnerismo debería
concentrarse sólo en su base histórica.
Otros argumentan que el caudal peronista siempre está asegurado, por lo que el "control de daños" debe partir de la
estrategia de seducir lo más posible a las burguesías.
En ese contexto, la oposición también mueve sus fichas: apunta a unirse lo más posible con la idea de sumar para sus
boletas en las grandes ciudades y también en el interior bonaerense, cordobés y santafesino, a los que visualiza como
heridos en su "orgullo" tras la disputa entre el gobierno nacional y el campo.
Eduardo Duhalde cree, aparentemente, que la base electoral del PJ no está asegurada para el kirchnerismo, cuestiona
la política social del gobierno y advierte sobre la situación que atraviesan pobres e indigentes.
Con sus palabras, el ex presidente interino (2002-2003) parece buscar la atención de los intendentes del Gran Buenos
Aires, alineados con el gobierno nacional, quienes hacen funcionar el "aparato" del PJ.
Los analistas políticos especulan que Duhalde opera para que Francisco de Narváez y Felipe Solá --dos peronistas
enfrentados al gobierno nacional-- puedan hacer pie en tan apetecible botín electoral.
Nicolás Tereschuk/NA