Guido Pella le puso punto final ayer a su etapa de Juniors. Seguramente no de la manera que hubiera querido. Pero el
tenis es así y una mala tarde puede desmoronar de un soplido ese castillo de naipes que se vino construyendo con tanta
paciencia.
El bahiense de 18 años tuvo un jueves negro. Le puso esfuerzo, garra y corazón. Pero se quedó con las manos vacías
tras su doble eliminación en individuales y parejas del Us Open Junior, el último Grand Slam en Sub 18.
Todo fue difícil desde el vamos, porque en el primer turno de partidos de la cancha Nº 9 de Flushing Meadows (Nueva
York), el joven formado en Liniers dejó escapar su gran sueño en singles, perdiendo ante el alemán Cedrik Marcel Stebe,
15º en el listado mundial y 11º preclasificado, con parciales de 6-0, 5-7 y 6-1.
Pella arrancó con dos chances de quebrarle el saque al zurdo germano en el primer game del partido. Sin embargo, a
partir de allí empezó su pesadilla. Guido perdió su saque en el segundo y cuarto game (0-4). Stebe mantuvo su servicio
en el quinto y consiguió un contundente quiebre (0-40) en el sexto para clavar el marcador en 6-0.
La tendencia favorable al oriundo de Muehlacker se mantuvo en el segundo ya que tras quebrar en el cuarto y sexto
juego se ubicó 5-1 y contó con un doble match point en el séptimo.
Todo parecía terminado. Las chances eran mínimas. Pero Pella no bajó los brazos y resurgió de entre sus cenizas. En
un rato de lucidez ganó seis juegos al hilo, dio vuelta la historia y puso el partido igualado en un set por bando.
Era el momento de Guido. Pero no supo administrar el envión anímico y cuando se quiso acordar estaba nuevamente 4-0
abajo. Quebró y se puso 4-1, pero no pudo mantener su saque en el sexto. Fue 5-1, 6-1 y eliminación.
Después llegó el momento de su compromiso en dobles. Y tras otra dura lucha, Pella, en dupla con el mejicano César
Ramírez quedaron al margen tras perder ante la pareja conformada por el salvadoreño Marcelo Arévalo y el puertorriqueño
Alex Llompart, por 7-6, 4-6 y 10-8 en el súper tie break.
Para Guido es el final de una etapa. Su cabeza ahora se concentrará exclusivamente en lo profesional.