Un panorama desolador lucía ayer la región de la Araucanía, en el sur de Chile, devastada por un intenso temporal
que dejó 4 muertos, casi 25.000 damnificados y unos 97.000 afectados por inundaciones y crecidas de ríos producto de
las lluvias más intensas de las últimas 3 décadas. La zona, unos 700 kilómetros al sur de Santiago, fue azotada desde
el último sábado por intensas lluvias que hicieron desbordar a unos 10 ríos y canales, que anegaron miles de viviendas,
cortaron caminos e hicieron colapsar los sistemas de alcantarilla en las áreas urbanas. Los desbordes más
significativos corresponden a los ríos Imperial, Toltén y Andalien, que inundaron las localidades de Carahue, Nueva
Imperial, Puerto Saavedra y Teniente Schmidt. En la Araucanía, donde se asientan pequeños campesinos y descendientes de
indígenas mapuches, 1.400 personas permanecían en albergues de emergencia.