LA PAZ (Télam) -- El gobierno boliviano sancionará con descuentos de recursos a las prefecturas departamentales que
promuevan saqueos y ataques contra las entidades públicas, al tiempo que reforzó el control militar de los campos de
gas para garantizar el suministro a la Argentina y Brasil.
Las sanciones económicas contra las prefecturas fueron resueltas en un decreto sancionado ayer, del que dio cuenta
la agencia noticiosa estatal ABI.
"Los gastos que demanden la reparación de daños provocados por estos actos de vandalismo serán financiados con
recursos que les pudiera corresponder a las prefecturas de departamento", señaló el decreto, que fue leído por el
ministro de Gobierno, Alfredo Rada.
Para el cumplimiento de esta disposición legal se autoriza al ministerio de Hacienda debitar de las cuentas de las
prefecturas las sumas de dinero que surjan de la reparación de los daños que se ocasionen en instituciones estatales.
La medida fue resuelta luego que manifestantes tomaran las instalaciones de una oficina nacional del departamento de
Beni, acto que según el gobierno contó con el apoyo de las autoridades de esa ciudad gobernada por la oposición.
También está relacionada con anuncios y amenazas según las cuales el bando opositor intentaría dañar propiedades
gasíferas del departamento de Tarija, que proveen del fluido a la Argentina y Brasil, añadió Rada.
"Ante anuncios y amenazas que buscan tomar por asalto nuestras instituciones públicas, amenazando infraestructura
petrolera y gasífera el gabinete aprobó el decreto supremo 29698", afirmó el ministro de Gobierno.
Al mismo tiempo, el Ejecutivo que encabeza Evo Morales ordenó reforzar el control militar de los campos de gas de
Tarija con el mismo objetivo: garantizar el envío al coloso sudamericano y a nuestro país.
"Los megacampos San Alberto y San Antonio que están en el municipio de Caraparí --muy cerca de Yacuiba en la
frontera con la Argentina-- están resguardados para evitar su toma como advirtieron los prefectos de Santa Cruz, Beni,
Pando, Tarija y Chuquisaca", aseveró una fuente oficial.
Tarija concentra el 85% de las reservas de gas boliviano, la segunda más importante de Sudamérica, después de
Venezuela.