Debilitado por la crisis económica, el partido oficialista del candidato John McCain buscó contraatacar acusando al
bando demócrata de querer aumentar los impuestos y la burocracia. "Los impuestos son demasiado elevados. Barack Obama
quiere incrementarlos", lanzó Sarah Palin. A un par de meses del escrutinio presidencial, la gobernadora de Alaska
acusó al candidato demócrata de querer "minar a los estadounidenses con miles de millones de dólares de impuestos
adicionales".