TBILISI (Télam)) -- El vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, ratificó ayer el apoyo de su país al proceso
de integración de Georgia y el rechazo a la proclamación de la independencia por parte de las repúblicas separatistas
Osetia del Sur y Abjasia, reconocidas como estados soberanos por Rusia.
Cheney, sin medias tintas, acusó a Rusia de haber intentado ilegítimamente modificar las fronteras georgianas.
En una rueda de prensa ofrecida a poco de su arribo a Tbilisi junto a su par de Georgia, Mijail Saakashvili, Cheney
advirtió también que las acciones de Rusia generan dudas acerca de su confiabilidad como socio internacional y
constituyen un intento ilegítimo por modificar las fronteras georgianas.
La visita del vicepresidente estadounidense a Georgia, además del respaldo, aporta un poco más de tensión a un
conflicto en el que la sombra de la guerra fría sobrevoló inquietante durante varias semanas.
Cheney también ratificó que su país está plenamente comprometido en el proceso de ingreso de Georgia a la
Organización Tratado Atlántico Norte (OTAN), organización que anunció el envío de una delegación que visitará Tbilisi
el 15 y 16 de septiembre.
"Luego que su nación conquistó la democracia con la Revolución de las Rosas, Estados Unidos vino en ayuda de esta
valiente y joven democracia", sostuvo Cheney.
"Estamos haciendo lo mismo mientras ustedes trabajan para superar una invasión a su territorio soberano y un intento
ilegítimo y unilateral de cambiar las fronteras del país con la fuerza, que fue universalmente condenado por el mundo
libre", agregó.
Washington, apuntó Cheney, está conforme con la integración de la comisión OTAN-Georgia, constituida el 19 de agosto
sobre el modelo de la que fue creada hace 11 años para Ucrania en el marco del proceso de integración a la Alianza
Atlántica.
"Como los miembros actuales de la OTAN declararon en la cumbre de Bucarest, Georgia estará en nuestra alianza. La
OTAN es una alianza defensiva", manifestó Cheney.
El funcionario arribó al país caucásico proveniente de Azerbaiján y fue recibido en el aeropuerto de la capital por
el primer ministro, Lado Gurguenidze, y la canciller Eka Tkeshelashvili.
En tanto, el viceministro de Exteriores ruso, Vladimir Titov, manifestó que Moscú impulsa la creación de una fuerza
de policía internacional que se sume a los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa
(OSCE) en la franja de seguridad de Osetia del Sur.
China, por su parte, manifestó la necesidad que el conflicto del Cáucaso se solucione por medio del diálogo, para lo
cual la Organización de las Naciones Unidas (ONU) podría cumplir un rol de mediación.
"Una eventual acción de Naciones Unidas deberá favorecer una solución a través del diálogo y las consultas", precisó
el portavoz del ministerio de Exteriores chino.