Los concejales del bloque del Frente Para la Victoria hicieron público su "total desacuerdo" con las expresiones
vertidas por el intendente Cristian Breitenstein respecto del sobreseimiento dictado, días atrás, por la Cámara de
Apelaciones para con el ex intendente Rodolfo Lopes.
Ante el conocimiento de la resolución, Breitenstein afirmó que la noticia constituía "un mal mensaje para la
sociedad".
En un comunicado, los ediles de la mencionada bancada señalaron que "como representantes elegidos por la comunidad
bahiense y desde el pleno convencimiento de que el respeto y la salvaguarda de las garantías constitucionales conforman
uno de los pilares fundamentales de un sistema republicano, entendemos que la resolución en cuestión conlleva un
mensaje que la sociedad, en su conjunto, debe interpretar y apreciar en su justa medida como una protección contra los
posibles abusos de poder y un aporte sustancial a la consolidación de un estado de derecho".
Luego, apuntan que "nos parece aventurado y muy riesgoso adjudicar impunidad a alguien cuyas garantías han sido
vulneradas, mucho más como habitantes de un país que tiene en su historia reciente dolorosos ejemplos sobre los
peligros que supone pasar por encima de los derechos personales establecidos por la Constitución Nacional".
Señalan que también les parece "inadmisible la insistencia en deslizar sospechas sólo sustentadas por medio de
mecanismos ilegales, acaso en procura de obtener réditos personales, y sin dudas, por la investidura de quien las
vierte, sin medir la cuota de confusión e intranquilidad que ellas pueden generar a una ciudad que, inmerecidamente,
padeció, como consecuencia de un proceso viciado de nulidad, uno de los períodos más traumáticos de su historia
política".
Afirman, luego, que resulta "por lo menos, curiosa y sugestiva a la vez, que proclive de prestarse a un análisis más
profundo, sobre la indispensable atribución de responsabilidades que Bahía Blanca (acaso con la ayuda de un sistema
judicial verdaderamente independiente) deberá hacer para poder mirar de frente a su futuro, la evidente sintonía puesta
de manifiesto entre las opiniones expresadas por el intendente y el fiscal general, Juan Pablo Fernández, tomando cada
uno esta noticia, tanto a través de sus tonos como de sus dichos, como una suerte de revés personal, del que pretenden
hacer partícipe a toda la sociedad".
Por último, afirman que "no se puede aceptar que se aprovechen investiduras para propagar mensajes reaccionarios y,
más grave aun, reñidos con mínimas y elementales nociones de derecho".