La Bolsa porteña no pudo evitar ayer ser arrastrada por la caída global que desató un dato negativo del desempleo en
los Estados Unidos y que terminó por teñir de rojo a los mercados del mundo.
El resultado de una jornada que se movió desde el arranque en negativo fue una pérdida del 3,61% en el índice Merval
que, en 1.694,60 puntos, acumula ahora una caída de casi el 5% en las primeras cuatro ruedas de septiembre.
En estos niveles, el termómetro de las empresas líderes vuelve a una zona que no exploraba desde mediados de octubre
de 2006, luego de haber alcanzado el 31 de octubre del año pasado un récord histórico de 2.351,44 puntos.
Además, la evolución descendente de los negocios revela a los ojos de los expertos el principal síntoma del
desinterés que existe en la plaza bursátil.
Las acciones contabilizaron operaciones por 36,07 millones de pesos y los Cedear's aportaron otros 3,81 millones,
mientras que el balance sobre las 93 empresas con presencia en los tableros de la Bolsa se repartieron en 11 alzas, 74
bajas y 8 papeles sin cambios.
Entre octubre de 2007 y agosto de este año, el volumen operado en la plaza bursátil muestra un retroceso de
alrededor del 45%, según un estudio de la consultora Portfolio Personal, que además destaca que los montos promedio
semanales pasaron de 421 millones de pesos a 228 millones.
La flojedad del mercado se repitió en el sector de los bonos y en este caso la emisión más líquida, el Discount en
pesos cayó 3,10% a 104,50. Toda la familia de bonos movilizó operaciones por 786,49 millones de pesos.
Los títulos involucrados en la licitación convocada para ayer por el Palacio de Hacienda tampoco atravesaron una
rueda favorable. Los precios de cierre y diferencias correspondientes fueron las siguientes: Boden 2012, 243,85
(-0,14%); Boden 2013, 236,00 (-0,25%); cupón PIB, 9,05 (-1,09%); y cupón PIB en dólares, 29,00 (-3,33%).
Al buscar una explicación a la escasa dimensión del mercado y el tobogán en el que se deslizan los precios, los
corredores de bolsa mencionan la falta de estímulo de los inversores en el plano local, junto con la alta volatilidad
de los mercados externos.
Ayer, el índice EMBI+ Argentina, que elabora la banca JP Morgan y que mide la diferencia de tasa entre los bonos
locales con sus similares de Estados Unidos, subió 23 puntos básicos a 721 unidades.