El gobierno denunció anoche que los incidentes producidos en el ex ferrocarril Sarmiento fueron iniciados con "un
sabotaje, un atentado" en el sistema de frenos de una formación, y responsabilizó de los hechos a militantes del
Partido Obrero (PO), MST y Proyecto Sur de Pino Solanas.
Así lo informó en la Casa de Gobierno el ministro de Justicia y Seguridad Aníbal Fernández, quien identificó al
"militante del PO, José María Escobar, que es preceptor de una escuela" como el que dirigía la operación.
Fernández brindó un informe durante una rueda de prensa en la Casa Rosada con el secretario de Seguridad bonaerense,
Carlos Stornelli.
Sin embargo, según comentó el funcionario, Escobar no figura aún entre los siete detenidos por los incidentes.
El ministro no mencionó, tal como lo había hecho su colega de Interior, Florencio Randazzo, a activistas de
Quebracho, pero admitió: "Aunque no tenían las camisetas que los identifican como de ese sector, ahí estaban".
"Estaba todo armadito, bien pensadito", calificó Fernández, quien agregó que "alguien que sabía lo que hacía rompió
el tablero de los frenos del primer tren, se metió allí y con un líquido produjo el cortocircuito que detuvo la
formación y que sirvió como detonante de los incidentes en la estación Castelar".
"El grupo encabezado por Escobar detuvo un tren de Moreno a Once y después otro de Once a Moreno para bloquear las
vías", puntualizó Fernández.
Después afirmó que los siete, "casi ocho, vagones de la formación incendiada en la estación Merlo es la última, la
nueva, con aire acondicionado", remarcando que cada vagón cuesta un millón de dólares.
Fernández mostró fotografías de los daños producidos en el tablero de frenos del primer tren y de otros daños
producidos en las estaciones, e insistió que todo fue provocado, aunque reconoció que la gente reaccionó porque se
viaja mal en los trenes.
No obstante tomó distancia de la responsabilidad que le cabe, en esta cuestión, a la secretaría de Transporte que
encabeza Ricardo Jaime.
En varias oportunidades, el ministro resaltó que se trató de "un sabotaje", en tanto Stornelli lo calificó como "un
atentado".(DyN y NA)