BUENOS AIRES (NA, DyN y Télam) -- Dos formaciones incendiadas, una de ellas completamente destruida, 13 detenidos y
varios heridos fue el resultado de una violenta reacción de pasajeros, indignados por las demoras en el servicio de
trenes en las estaciones de Castelar y Merlo.
La situación generó ayer un caos total durante unas tres horas en ambas estaciones operadas por la empresa Trenes de
Buenos Aires (TBA), con pasajeros en las vías, gritos, vagones prendidos fuego y lanzando humo, choques con la policía
y boleterías saqueadas.
Los incidentes, originados en los desperfectos técnicos de una formación, pero que tienen su caldo de cultivo en los
graves problemas en el casi exclusivo servicio de transporte público que conecta la Capital Federal con el oeste del
Gran Buenos Aires, terminó con un moderno tren con vagones de dos pisos completamente destruido en Merlo.
Según fuentes policiales, hubo en total 13 detenidos: 8 de ellos en Castelar, otros tres en Morón y los dos
restantes en Haedo.
Los serios incidentes no son los primeros que se originan por la bronca de los pasajeros ante deficiencias en los
servicios.
La tensa situación obligó en mañana de ayer a intervenir a más de un centenar de efectivos de las policías
bonaerense y Federal, que reprimieron con gases y balas de goma a pasajeros que intentaban en Castelar incendiar otro
tren, mientras lo atacaban a piedrazos.
Sin embargo, el servicio de trenes entre Once y Moreno llevaba casi cinco horas paralizado, lo que motivó que decena
de miles de habitantes de la zona oeste no pudieran acudir a sus trabajos.
Total descontrol.
Los inconvenientes se generaron poco antes de las 7:00 de la mañana, cuando una formación quedó paralizada por
problemas técnicos en las inmediaciones de la estación Castelar.
Algunos de los pasajeros, que bajaron en forma abrupta a las vías, ante una información que hablaba de chispazos y
humo en uno de los vagones, causaron destrozos en un quiosco de diarios de la estación Castelar y prendieron fuego a
varias motos que estaban estacionadas.
Según denunció la empresa TBA, los pasajeros, que se quejaron de no encontrar interlocutor a sus reclamos, habrían
atacado a personal de la empresa.
Durante los incidentes, se produjeron el robo de dos monitores y de dinero de las cajas de las boleterías, según
indicaron fuentes de la policía bonaerense.
Un numeroso grupo de pasajeros se quedó en las vías y según la empresa TBA, esa circunstancia imposibilitó la
reanudación del servicio, al menos, hasta las 10:30, cuando se realizó el operativo de represión en conjunto entre la
policía bonaerense y la Superintendencia de Seguridad Ferroviaria de la Policía Federal.
A su vez, los usuarios, en declaraciones a la prensa, se quejaban de que no habían recibido ninguna respuesta de
parte de la empresa concesionaria y cuestionaron en duros términos la calidad del servicio.
En tanto, acudieron a Castelar efectivos de la Guardia de Infantería de la Policía Federal y provincial, situación
que volvió a generar momentos de tensión.
En ese marco, pasajeros que se encontraban en la estación de Merlo --a tres estaciones de Castelar-- enfurecidos por
la paralización del servicio, incendiaron un total de siete vagones nuevos de un tren que estaba paralizado desde hacía
una hora.
La situación se agravó en Castelar cuando un grupo de personas encendió fuego con unos plásticos bajo una
locomotora, que a esa altura había sido pintada con aérosol con la leyenda "quemame", lo que motivó la reacción
policial para despejar las vías.
Los policías efectuaron disparos de bala de goma y arrojaron gases, por lo que un número indeterminado de pasajeros
resultaron heridos.
"Hubiéramos preferido lograr despejar la vías de forma pacífica, por disuasión. Pero la reacción de la gente y el
ataque al tren nos obligó a usar la fuerza", argumentó un jefe de la policía provincial, que aseguró que se cumplieron
órdenes del Juzgado Federal de Morón.
Contra TBA.
Por su parte, el intendente de Morón, Martín Sabbatella, reclamó ayer, tras los graves incidentes ocurridos en las
estaciones ferroviarias de Castelar y Merlo, que se le "quite la concesión" a la empresa Trenes de Buenos Aires.
Subrayando que la gente viaja peor que el ganado todos los días, aunque expresó, en alusión a los serios tumultos y
enfrentamientos que hubo ayer por la mañana, que "nada justifica ningún acto de violencia".
El titular del distrito que incluye a Castelar entre sus localidades, advirtió: "El Estado tiene que actuar y
quitarle la concesión a la empresa que posee el derecho a explotación de las ex líneas Sarmiento y Mitre.
Para Sabbatella, "queda claro que TBA es un desastre y presta un pésimo servicio, que es motivo más que suficiente
para rescindir la concesión".