Mientras el Patronato de la Infancia trata de superar una de las más complejas crisis en sus casi 102 años, el
todavía director, Antonio López, aseguró, ayer, a este diario que no es culpable de nada, que todo "fue un horror de la
trabajadora social" y que hace varios días presentó su dimisión de palabra, porque se siente "agobiado y perseguido".
En cambio, formalmente dimitió el psicólogo Esteban Godia y será despedida la asistente social Verónica Godoy.
Omar Fernández Insausti, presidente de la comisión directiva desde hace más de 20 años, anticipó que hoy se
conocerán otras decisiones; entre ellas, la vinculada con la coordinadora de apoyo escolar, Susana Camblor, con 11 años
en la institución, quien aclaró que no se desempeña como vicedirectora, tal como se publicó en nuestra edición de ayer.
Los alejamientos de López, Godia, Godoy y Camblor son exigidos por la madrina de una asistida en el Patronato que
fue repetidamente violada. Sostiene que todos ellos estaban advertidos, desde el mes de julio, de la riesgosa situación
que afrontaba la chica (tal como consta en un acta), cada vez que se le permitía visitar a sus entornos familiares y
que no se tomaron las medidas que la gravedad del caso demandaba.
La denunciante, una abogada cuyos datos personales se reservan por razones legales, considera que han mediado graves
negligencias del cuerpo profesional del Patronato que, por ejemplo, apenas el martes último presentó, en el Tribunal de
Menores, el acta de referencia, que data del 24 de julio. Por eso mantuvo a la víctima el permiso para las salidas de
los fines de semana y durante las últimas vacaciones de invierno. Incluso, Fernández Insausti admitió, ayer, que se
promovía su egreso.
La madrina cree que, de haberse actuado a tiempo, se hubieran evitado las violaciones posteriores y sus
consecuencias.
La crisis detonó cuando sucesivos abusos sexuales en perjuicio de la citada interna, que afronta un retraso mental,
fueron confirmados, el miércoles, desde la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 1, a cargo de Eduardo Alberto
Quirós.
El caso fue expuesto por la madrina ante la Comisaría de la Mujer, donde se siguen sumando las pruebas que
sustancian el expediente. En la víspera, un informe médico indicó que la víctima está embarazada.
López, por ahora, sigue
"Seguiré trabajando hasta que se me consiga un reemplazante que avalen la Municipalidad y la Provincia, porque no me
voy por este hecho puntual, del que no tengo ninguna responsabilidad", aseveró Antonio López, ayer, desde la oficina
que ocupa en la casona de Zapiola 865.
Abogado y ex gerente de ventas de una empresa de transportes, López, quien trabaja con grupos de catequesis de la
Catedral, tomó el lugar de Miguel Carra, despedido el 16 de febrero de 2006.
"No quiero continuar porque estoy agobiado por el trabajo y porque hay un montón de gente interesada en perjudicarme
y en demonizarme cuando me equivoco. Hace rato que la directiva busca un reemplazante y lo saben la Municipalidad y la
Provincia. Todo fue antes de este hecho, que se debe a un horror de la trabajadora social, que no lo informó al
Tribunal de Menores del doctor García Pereyra", se defendió López.
Respecto de la culpa que atribuye a Verónica Godoy, el director afirmó que, tras conocerse los dichos de la víctima,
luego de regresar de un tiempo con sus familiares, tomó medidas y las notificó al equipo técnico.
"Trabajamos del 21 al 24 de julio, de gusto, porque le pedí continuamente a Godoy que informara y me quedé
tranquilo. Supuse que el doctor Guillermo García Pereyra estaba al tanto y que suspendería todas las salidas en forma
inmediata. Después, con tantas cosas, no seguí más el caso", agregó López, quien aseguró que, ayer, elevó un
pormenorizado informe al juez de menores.
Responsable
María Fernanda Petersen, secretaria de la comisión directiva del Patronato y vinculada a la entidad desde 1998,
consideró que las responsabilidades son compartidas y no eximió de las mismas al director.
"López, como jefe de Godoy, debió haber chequeado que su orden estaba debidamente cumplida. El --afirmó Petersen--
tuvo que haber presentado la denuncia ni bien tomó conocimiento de los dichos de la nena".
Petersen reconoció que a López se le busca un reemplazante porque su tarea fue cuestionada en informes preparados
tanto por peritos de la Municipalidad como de la Provincia.
Dato
La víctima tiene 18 años, pero su situación legal se equipara a la de un menor, por su discapacidad. Su madrina
solicitará hoy su tutoría ante el Tribunal de Menores y el Servicio Zonal de Protección y Promoción de los derechos del
Niño.