Las cooperativas son más resistentes a las crisis que otros modelos de empresa de acuerdo con un reciente estudio
encargado a la ACI por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Las cooperativas financieras se han mantenido sólidas financieramente; las cooperativas agrícolas, en muchas partes
del mundo, están consiguiendo excedentes, las cooperativas de consumo están viendo incrementar el volumen de negocios,
y las cooperativas de trabajo asociado siguen creciendo.
Cada vez más personas están eligiendo el modelo de empresa cooperativo para responder a las nuevas realidades
económicas.
¿Por qué son las cooperativas capaces de sobrevivir e incluso prosperar en situaciones de crisis e incluso más allá?
Es el modelo. La empresa cooperativa es un modelo de empresa alternativo, que en lugar de centrarse en los
beneficios, se centra en las personas, incrementando el poder de las personas en el mercado, mientras guía sus
operaciones sobre la base de los valores y principios cooperativos.
En muchos países y en muchos sectores del mundo, la empresa cooperativa está creciendo en miembros, capital y
volumen de negocios. Las cooperativas están contribuyendo de manera significativa al mantenimiento y creación de nuevos
empleos y, por tanto, a asegurar ingresos familiares. Están garantizando que los precios se mantengan en límites
razonables, y que los bienes de consumo al por menor, alimentos y servicios, sigan siendo seguros, fiables y de buena
calidad.
Las instituciones financieras cooperativas han registrado incremento de capital debido a que los consumidores
reconocen la seguridad y la fiabilidad de las cooperativas de ahorro y crédito, bancos cooperativos y aseguradoras
cooperativas que en muchos casos han continuado proporcionando crédito a particulares y pequeñas empresas.
Al hacerlo, están demostrando que el negocio cooperativo es sostenible y que las empresas basadas en valores éticos,
pueden tener éxito y contribuir a la recuperación económica sostenible.
Economistas, el mundo académico y la comunidad internacional están desesperados buscando respuestas sobre la forma
de estimular una recuperación mundial y, al hacerlo, están empezando a cuestionar el actual modelo económico que ha
perdido la confianza de los responsables políticos, así como de la mayoría de las personas.
Se trata de analizar la regulación de los mercados y en particular, de las instituciones financieras, para
garantizar operaciones más éticas y transparentes. En su búsqueda, sin embargo, también están redescubriendo y
reconociendo el potencial de las cooperativas para contribuir de manera significativa a un nuevo sistema económico.
Muchos gobiernos están considerando la opción cooperativa en este nuevo entorno económico, ya sea para estimular la
productividad agraria o para reorganizar los sistemas nacionales de protección social, tal y como se puede ver en el
reciente debate de la reforma del sistema de salud en los Estados Unidos y la propuesta de crear cooperativas de salud.
También reconocen su contribución a la recuperación de los países, y cada vez más, estimulan a sus ciudadanos a
considerar las empresas cooperativas para sus finanzas, para incrementar su productividad y su bienestar general.
El movimiento cooperativo tendrá que trabajar con los responsables políticos para garantizar que se reconozca la
naturaleza específica de las cooperativas. No deberían estar sobre reguladas, y debe ser comprendida su naturaleza
contraria al riesgo.
Una respuesta política consistente y bien articulada es crucial para garantizar que no se vean perjudicadas por los
cambios en el entorno regulatorio. Sólo con políticas apropiadas, las cooperativas seguirán siendo capaces de impulsar
la recuperación mundial.
Aunque algunos analistas consideran que lo peor ha pasado para la economía mundial y que es probable que la
recuperación comience a finales de este año, la recesión y el impacto afectarán a todas las empresas.
Muchas cooperativas tendrán la tentación de sobrevivir a cualquier precio, incluso por encima de su naturaleza
cooperativa, pero aumentan las pruebas que demuestran que poner los valores y principios cooperativos en práctica puede
ser el factor decisivo para la sostenibilidad a largo plazo. Ahora es el momento de hacer hincapié en la naturaleza
cooperativa.
El movimiento cooperativo se enfrenta a una oportunidad sin igual. Debe superar el reto y demostrar que el modelo de
empresa cooperativo es el mejor modelo alternativo de negocios para el futuro.
Las cooperativas están demostrando que son el motor no sólo para impulsar el desarrollo económico, sino también la
democracia económica y política, así como la responsabilidad social. Las cooperativas ofrecen una forma más justa de
hacer negocios, donde los valores sociales y ambientales cuentan no sólo como algo que hacer en caso de que la empresa
lo pueda hacer, sino simplemente como la forma de hacer negocios.
En este Día Internacional de las Cooperativas, la ACI hace un llamado a los cooperativistas de todo el mundo a
reforzar sus compromisos con sus valores y principios cooperativos, celebrar su éxito en estos tiempos difíciles, y
trabajar colaborando, a fin de asegurarse que continúen impulsando la recuperación global en todo el mundo.