"La nueva General Motors (GM) será una compañía mucho más sólida y enfocada al cliente, atendiendo a sus necesidades
y poniendo énfasis en la tecnología, diseño y, en función del compromiso con el medio ambiente, ahorro de combustible
de nuestros automóviles", aseveró el presidente de la multinacional de origen estadounidense para la Argentina, el
brasileño Edgar Lourençon.
De visita por segunda vez en nuestra ciudad para galordonar a la concesionaria bahiense Lago SA (ver aparte) el
directivo de la automotriz dialogó con un grupo de periodistas de medios locales sobre el particular momento que
atraviesa GM a nivel global así como del lanzamiento --previsto para el último trimestre de 2009-- del Chevrolet Agile,
vehículo que forma parte del proyecto Viva y que fuera financiado en parte por el gobierno nacional.
Corolario de la fuerte crisis económica que golpeó con particular virulencia al sector automotriz de las economías
más desarrolladas del mundo GM se declaró en bancarrota a principios de junio del corriente año.
Para superar este duro trance, y en caso de que la Justicia estadounidense así lo permita, la automotriz vendería
sus activos a una "nueva GM" con participación del gobierno de Barak Obama, que aportaría financiamiento por U$S 60.000
millones.
Pero nada es gratis: la administración de Obama impuso a GM como condición para acceder a los créditos un riguroso
plan de reconversión que incluye drásticos recortes en sus costos operacionales, con miras a volver más competitiva a
la firma.
"En el corto plazo, esto no afecta en nada a nuestras operaciones en Latinoamérica, ya que este proceso de
reestructuración se está realizando en Norteamérica, y nosotros aquí en Argentina somos completamente independientes,
tanto operativa como financieramente", aclara Lourençon.
Por el contrario, acotó el directivo, las ventajas de esta reconversión darán lugar, en el mediano plazo, a "una
nueva GM, más sólida y rentable, que traerá grandes beneficios para nuestras operaciones en el país y la región".
El proyecto Viva.
Financiado en un 58% con recursos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) la compañía lanzó su
proyecto Viva. Como parte del mismo, GM lanzará en el tercer trimestre del corriente el Chevrolet Agile, un auto
fabricado íntegramente en Rosario destinado en un 80% a la exportación.
"Esto es un hito para la firma en el país, porque es la primera vez que producimos un vehículo en forma exclusiva en
la Argentina", destacó Lourençon.
El vehículo integrará el segmento de los compactos y estará dirigido a una familia joven, con un moderno diseño
exterior, adelantó el brasileño.
"Creemos que este vehículo agregará valor a nuestra cartera de productos, pero no reemplazará a ninguno de los que
tenemos en el mercado", acotó.
Con respecto a la realidad del mercado automotor argentino, con ventas que cayeron 17% en 12 meses, Lourençon opinó
que "estos números no son tan malos, porque la caída en la actividad es inferior si se la compara con la realidad de
otros mercados, como el chileno, que cedió 40% en el mismo lapso".
En perspectiva, el ejecutivo se mostró optimista de cara al futuro de la industria a nivel global.
"Todo indica que los peores momentos del sector están quedando atrás. Por ejemplo, en EE.UU. el mes pasado GM cayó
un 28%, mucho mejor que en los primeros meses de 2009, y en Brasil las ventas están casi al mismo nivel que el año
pasado", refirió.
A juicio de Lourençon, el plan del gobierno para activar las ventas de automóviles financiándolas a una tasa
inferior al 10% y a 48 meses de plazo, son "la mejor opción con que se cuenta hoy por hoy, pero creo que la
implementación fue muy demorada, de forma que los resultados no fueron tan buenos como los obtenidos en Brasil, donde
el gobierno decidió rebajar impuestos para la compra de unidades.