ORIENTE (De nuestra agencia) -- Con una saña que pocas veces se vio en esta localidad, tres delincuentes armados
protagonizaron un salvaje asalto en perjuicio de un matrimonio de jubilados, al que despojaron de unos dos mil pesos,
alhajas y armas de fuego.
Modesto Cousiño y Ernestina Anaya, de 75 y 70 años, respectivamente, fueron golpeados y amenazados con torturarlos.
Además, les degollaron una de sus mascotas.
El atraco --que comenzó el jueves a la noche y concluyó en la madrugada de ayer-- se registró cuando la pareja se
encontraba en su vivienda de la calle Maipú y los malvivientes irrumpieron y comenzaron a exigir la entrega de una suma
determinada de plata.
"Yo estaba en la cama, era temprano, pero estaba acostada para dormir. Serían poco más de las nueve de la noche
cuando comenzaron a tocar el timbre insistentemente. En un principio creí que era para avisarme algo de mi hermana,
que está enferma, entonces me levanté", contó ayer Ernestina a "La Nueva Provincia".
Su marido explicó que escuchó a los perros ladrar insistentemente y, cuando fue a verificar que todo estuviera bien,
notó la inquietud de una de sus perritas, que toreaba, y decidió encerrarla, para tranquilizarla.
"En eso regreso a casa y veo a mi esposa junto a los dos ladrones, amenazándola con armas. Parecía algo fuera de lo
real, nos ataron con unas corbatas mías en una habitación de la casa y, mientras dos personas nos golpeaban, otra
revisaba toda la casa buscando dinero", relató Modesto, aún consternado por la traumática experiencia.
"Los golpes eran con saña, de repente se tranquilizaban y volvían a golpearnos, en la cara, en la cabeza y en la
espalda con las armas. Con un cuchillo me lastimaron la muñeca, yo les hablaba y los maldecía y parecía que estaban
fuera de sí", dijo Ernestina, con marcas visibles de las agresiones en su ojo derecho.
El hombre confirmó que "nos robaron algo de plata, casi dos mil pesos, algunas alhajas con más valor sentimental que
otra cosa y unas armas que tenía. Pero nos pedían plata, querían 200 mil pesos que decían que teníamos, por un auto
que íbamos a comprar. Aunque les dijéramos que no era así, no nos creían".
Una pesadilla
Modesto confesó que el peor momento del robo se produjo cuando lo rociaron con un frasco de alcohol y lo amenazaron
con prender el encendedor, que parecía fallar.
"Yo estaba todo mojado con alcohol y esos tipos hacían como que prendían el encendedor; toda esa pesadilla, hasta
las 2 de la mañana, casi", expresó.
Luego de comer en la cocina de sus víctimas, y sin encontrar lo que buscaban, los tres ladrones se dieron a la fuga
en un vehículo, previo arrebatarle una tarjeta bancaria y las llaves y los documentos del auto del matrimonio.
Por ese motivo, los damnificados dieron aviso a un vecino y luego pudieron comunicarse con la seccional local y sus
familiares.
"La policía trabajó muy bien, nos mostraron fotografías para intentar reconocer a alguno de los hombres, pero lo
peor fue darnos cuenta que a una de nuestras perras la habían degollado con cuchillo.
"Además, habían dejado preparada una bolsa con carne picada, que debe haber tenido veneno. La perrita quedó en el
patio, hasta que la descubrimos más tarde", expresó el hombre, con profundo pesar.
Con el correr de los minutos, también descubrieron que había pisadas en la casa lindante y una escalera dispuesta
para llegar hasta su domicilio.