En respuesta a la emergencia sanitaria y a la disminución experimentada en distintas actividades, el transporte
público de pasajeros será restringido a partir del lunes, tras un acuerdo alcanzado por el Ejecutivo municipal, los
empresarios del sector y la Unión Tranviarios Automotor (UTA).
El alcance de la medida quedará definido en una reunión que volverán a mantener las partes el próximo lunes, a las
10.30, en Alsina 65. No obstante, el secretario de Economía, Hugo Borelli, anticipó que las restricciones afectarán, de
manera diferenciada, a cada una de las líneas.
En términos generales, se planea eliminar los refuerzos en horarios pico, mientras que durante el resto del día se
diminuirá el 30 por ciento de las unidades que habitualmente circulan.
En este marco, también se dijo que, este lunes, podría establecerse la suspensión del servicio nocturno, desde las
0.30 a las 5.
"Los empresarios ya han dejado una planilla técnica en el área comunal de Transporte con los posibles recortes, pero
continuarán evaluando el tema durante el fin de semana, para plantearlo en la reunión del lunes, frente al gremio",
señaló Borelli, tras el encuentro que mantuvo ayer con Fernando Paredes y Daniel Rodríguez, representantes de las
empresas Plaza y Rastreador Fournier, respectivamente, además del secretario general de la UTA, Ricardo Pera; el
titular de Tránsito y Transporte, Maximiliano Celendano, y los ediles oficialistas Juan Leiva y Marcelo Ciccola.
"Ya todo el mundo sabe que la gente debe tratar de movilizarse lo menos posible y limitarse a realizar los trámites
indispensables y aprovisionarse para el hogar", dijo Borelli
"En este sentido, creo que la frecuencia del sistema de transporte de ómnibus, en la medida que sea comunicada con
la claridad que pretendemos, le permitirá a la gente darse cuenta a qué hora va a poder tomar el colectivo tanto para
ir al centro como para volver a su casa", agregó.
El servicio nocturno
En cuanto a la eliminación del servicio nocturno, el funcionario comunal consideró que, ante la emergencia
sanitaria, la demanda de transporte "tiende a cero", por lo que carece de sentido.
"Además, es altamente recomendable que la gente no salga de noche. Por consiguiente, no se va a necesitar ni los
servicios del transporte público ni otro en particular. La gente va a estar en su domicilio", estimó Borelli.
Durante el día, el recorrido de las líneas no va a modificarse, aunque se seguirá teniendo en cuenta la demanda.
"Vamos a ver el comportamiento en las primeras horas del lunes, a tal punto que hemos decidido hacer la reunión a
media mañana de ese día, para tener en cuenta la cantidad de pasajeros en el arranque de la semana. Con esa
información, tomaremos la decisión más inteligente posible", acotó.
En cuanto a las consecuencias económicas de la medida, el funcionario dijo que el cien por ciento de la atención
está centrada en la problemática sanitaria y que se subordinó la cuestión financiera a un segundo plano, porque "lo que
importa es la salud".
"La decisión que hemos tomado es asumida con total claridad por los empresarios. Además, contamos con el respaldo
del gremio, que ha mostrado su preocupación por la salud de los trabajadores", aseguró Borelli.
Pera: "Sin choferes, el servicio se parará solo"
El secretario general de la Unión Tranviarios Automotor, Ricardo Pera, anticipó que "si se siguen enfermándose los
choferes, el servicio se parará solo".
"Hay que tomar una determinación respecto de la prestación, porque vemos que son muchos los servicios que están de
más, en razón de que no hay clases y la gente no está viajando. Hablamos de un 30 por ciento menos de pasajeros dentro
de los colectivos", comentó Pera.
Según el dirigente gremial, debe eliminarse la asistencia de unidades de refuerzo en los horarios pico y establecer
un diagrama de emergencia, que implique una reducción del 25 al 30 por ciento de la frecuencia normal, para el resto
del día.
"Esto es para no exponer tanto a nuestros compañeros. Vamos a seguir controlando a nuestra gente, porque tenemos un
montón de afiliados enfermos.
"Estamos muy expuestos ante esta emergencia sanitaria, ya que suben mil personas por día al colectivo y hay dos
choferes por unidad. Por más que nos den barbijos y se adopten otras medidas de seguridad, vemos que cada vez se
complica más la situación", añadió Pera.
El titular de la UTA subrayó que "esperemos que el lunes se adopte una decisión, para que el problema no se agrave
más".
"Las medidas que se pueden tomar para proteger a los choferes, ya las hemos adoptado. Por ahora, la reducción del
servicio sirve, porque posibilita disminuir la cantidad de personal en riesgo", sostuvo.
A su vez, criticó la información contrapuesta que proviene de las autoridades sanitarias y profesionales de la
salud, en cuanto a la utilización del barbijo.
"Las medidas que sugieren no son muy coincidentes, porque algunos recomiendan a los sanos usar barbijos y otros
dicen que sólo los enfermos deben utilizarlos. Esto nos genera dudas y nos hace pensar en no seguir funcionando",
expresó.
Asimismo, comentó que, hasta el momento, los choferes tienen enfermedades de época pero no gripe A.
"Es posible que existe la misma cantidad de afectados que el año pasado, pero la gente está sugestionada y se
preocupa mucho más", opinó.
Al ser consultado acerca de si la reducción en el número de pasajes vendidos afectará la economía de las empresas y,
por ende, el salario de los choferes, Pera no dejó dudas.
"Todo esto va a afectar a las empresas y eso lo tendrán que charlar con el municipio. De ahí saldrá qué tipo de
reducción del servicio debe manifestarse en las calles. Eso sí, nosotros no permitiremos que esa reducción se traslade
al salario", afirmó.
En cuanto a la suspensión del servicio, Pero indicó que hay ciudades como Pergamino o Quilmes en las que ya fue
paralizado el transporte público de pasajeros.
"En Mar del Plata también podría adoptarse una medida similar. Toda esta situación la va marcando el día a día y en
este contexto, nosotros estamos en una problemática sanitaria que cada vez es peor", concluyó.
Disminuyeron los viajes en taxis
El número de viajes de taxis también disminuyó como consecuencia de la pandemia. El presidente del Centro de
Propietarios de Taxis, Roberto de Barrenechea, aseguró que la baja registrada se ubica entre el 30 y el 35 por ciento.
"La gente está afectada por esta situación. Por suerte, no hay choferes afectados por esta problemática, por lo que
el servicio se presta con normalidad, más allá de la baja en la demanda", mencionó el dirigente.