UNA INTENSA campaña de concientización encaminada a obtener de la comunidad un uso responsable del agua corriente ha
sido programada en conjunto por el municipio y ABSA, con la finalidad de introducir el hábito de utilizar sólo las
cantidades realmente necesarias, evitando los derroches que son característicos. Las condiciones de sequía que sufre
una amplia región del país, con particular incidencia en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, imponen, por lo
tanto, actuar en consecuencia y apelar a la responsabilidad de cada uno de los habitantes de Bahía Blanca, como
sucederá lo mismo en Punta Alta, también dependiente del suministro desde el complejo Paso de las Piedras.
DE HECHO, el consumo promedio de los bahienses se encuentra alrededor de los 600 litros diarios, un índice muy por
encima de lo que se considera razonable para una ciudad de estas características. En virtud de ello, resulta razonable
la orientación de aquella campaña, de la cual se espera que signifique un aporte a la modificación de las conductas
sobre el empleo de tan importante servicio público.
AL MISMO tiempo, la propia autoridad municipal ha reconocido que Bahía Blanca necesitaría disponer ya de fuentes
alternativas de provisión, a los efectos de cubrir eventuales emergencias que podrían derivar de algún inconveniente en
el despacho de agua desde Paso de las Piedras. Sin embargo, la realidad indica que poco se ha avanzado en ello, no sólo
en cuanto a la posibilidad de un segundo acueducto sino a la explotación de otros recursos; inclusive, el más ambicioso
del río Colorado, sobre el cual siguen existiendo dudas en torno de sus aspectos técnicos y financieros.
EL VECINO común está en condiciones, por cierto, de contribuir a racionalizar el consumo de agua potable, tanto en
lo relacionado con la higiene personal y la preparación de comidas como en el riego de jardines y el llenado de
piletas, entre otros medios. Se ha recomendado, asimismo, no conectar bombas succionadoras a la red, por cuanto restan
una importante cantidad al sistema general. Por otra parte, cualquier pérdida que se verifique en las instalaciones
hogareñas debiera ser corregida de inmediato, porque representa un caudal considerable.
SE ESTA, es innegable, ante una situación inusual. Porque la extrema falta de precipitaciones en la zona serrana
continúa motivando una disminución del nivel en el dique, sólo atenuada por algunas lluvias ocurridas en las últimas
semanas. Pese a esto, el panorama es motivo de preocupación entre los funcionarios y los técnicos, quienes coinciden en
que, ante una perspectivas aún incierta respecto de la evolución de los fenómenos meteorológicos, lo prioritario es
apelar a la indispensable cooperación de los usuarios. La campaña, denominada "Cada gota vale", es, pues, una
oportunidad propicia para que todo el mundo tome conciencia de la importancia de contar con un servicio esencial en
condiciones de ser aprovechado razonablemente por todos los habitantes, evitando excesos que terminan perjudicando a la
generalidad de los consumidores.