Como ocurre cada verano, la labor de los bomberos de nuestra ciudad se ve incrementada notoriamente cuando las altas
temperaturas y el viento, sumado a la irresponsabilidad o desidia de algunas personas, resultan la combinación ideal
para el inicio de incendios de pastizales y campos.
Un siniestro de características importantes se produjo en la víspera sobre el sector del Camino Parque
Sesquicentenario, que demandó una intensa labor y el despliegue de gran parte de medios y personal para sofocarlo y
evitar que afectara las instalaciones de una semillera ubicada en el lugar.
El fuego se inició alrededor de las 9.30, en el sector de ingreso a un establecimiento rural ubicado sobre calle
Ayacucho, en el acceso al barrio Los Chañares.
Fuentes oficiales informaron a "La Nueva Provincia"
que se recepcionó un llamado al teléfono de emergencias 911, dando cuenta de que las llamas ya habían tomado una parte
del terreno.
Si bien no trascendió las razones por las que se habrían iniciado las llamas, algunos voceros no descartaban que
podría ser producto de alguna persona que haya querido quemar basura, pese a que en el lugar se hallan ubicados varios
carteles prohibiendo arrojar desperdicios.
Favorecido por el viento --el que soplaba del sector sudoeste con ráfagas de hasta 40 kilómetros de velocidad-- y
los pastos secos, el foco ígneo fue desplazándose con velocidad y en dirección paralela al Camino Parque
Sesquicentenario.
Al lugar asistieron dos dotaciones del cuartel de bomberos voluntarios de General Daniel Cerri, quienes comenzaron a
combatir el incendio con la colaboración de dos camiones regadores de la municipalidad.
Densa humareda
Fue así que en cuestión de treinta minutos las llamas avanzaron alrededor de 1.300 metros y llegaron hasta el
perímetro de las instalaciones de la semillera Guasch, ubicada en la intersección de la citada ruta y la avenida Alem.
Gran desesperación invadió a un joven que se encontraba realizando tareas de vigilancia en el lugar, quien
rápidamente se comunicó telefónicamente pidiendo la presencia de los bomberos.
Por otra parte, la situación también resultaba un potencial peligro para los automovilistas que transitaban por el
sector, puesto que una densa columna de humo impedía tener una correcta visión.
Minutos después, llegaron en colaboración con los efectivos cerrenses una dotación del cuartel Central, la que
colaboró en la rápida contención de las llamas y en conjunto evitaron que se produjeran consecuencias mucho peores.
A todo esto, un civil a bordo de un tractor con un rastrón comenzó a transitar por el campo con el objeto de
realizar contrafuegos y evitar que el siniestro se siguiera extendiendo.
Pese a la rápida y efectiva tarea realizada, la labor de los servidores públicos se extendió hasta pasado mediodía,
cuando terminaron de sofocar por completo los distintos focos ígneos.
Más actividad.
El trabajo de los bomberos no cesó durante la tarde la víspera, ya que efectivos de General Cerri, del cuartel Central
y de Ingeniero White debieron actuar en tres incendios de pastos ocurridos poco después de las 16. Uno de ellos se
produjo en el kilómetro 696 de la ruta 3 sur, otro en cercanías de la intersección de la misma y el Camino Parque
Sesquicentenario y el último en el sector de corrales del ex frigorífico CAP Cuatreros, sitió que el domingo de la
semana pasada se vio afectado por un hecho de magnitud.
También en Villa Bordeu
Cuando los bomberos de General Daniel Cerri se aprestaban a retirarse, fueron anoticiados sobre otro incendio
desatado en un sector de Villa Bordeu.
Inmediatamente las dotaciones recogieron sus elementos y se trasladaron hacia un terreno ubicado en Chaco al 5200,
frente a los corrales de la Sociedad Rural.
Allí, por causas que se desconocen, se iniciaron que llamas que
afectaron pastizales y una importante cantidad de tamariscos que se encuentran a la vera de la calle.
Por su parte, los bomberos de cuartel Central debieron acudir a Ricchieri 646, en Villa Caracol, donde la quema de
basura y neumáticos produjo un pequeño incendio.
Posteriormente se trasladaron a un terreno baldío sito en avenida Alem y Florida, donde también se controló un foco
ígneo.
Fuego en el Vivero Dunícola de Claromecó
CLAROMECO (De nuestra agencia en Tres Arroyos) -- Numerosas dotaciones de bomberos de toda la región continuaban
anoche combatiendo un incendio que en horas de la tarde se desató en el Vivero Dunícola de la localidad, una reserva
forestal de características únicas en la región.
El hecho se produjo a siete años del tristemente recordado siniestro que acabó con una importante franja de
vegetación arbórea en la villa balnearia del distrito.
Las llamas, que comenzaron minutos después de las 14.40, provocó preocupación entre vecinos y los primeros
veraneantes que eligieron Claromecó para pasar la temporada.
Al igual que en 2000, el fuego se inició en la zona conocida como La Olla, donde en pocos minutos comenzaron a
trabajar los servidores públicos tresarroyenses, a los que, en horas de la tarde, se le sumaron sus pares de Orense,
San Francisco de Bellocq y San Cayetano.
Según informaron voceros del cuerpo de Bomberos de Claromecó, en el foco principal del siniestro la preocupación
era que el avance de las llamas no atraviese la calle hacia la denominada cortina de eucaliptos.
Por esta razón se dispuso que una motoniveladora comience a realizar contrafuegos en un sector aledaño.
Sin embargo, ante la imposibilidad de apagarlo, los bomberos optaron por circunscribir la columna principal y las
subcolumnas que se iban formando por el accionar del viento.
En este sentido, las variaciones climáticas eran la principal preocupación de quienes estaban trabajando en el
lugar, entre los que se encontraban, además de los bomberos, numerosos funcionarios municipales y miembros de las
fuerzas de seguridad y la Dirección de Inspección.
Cuando comenzó el fuego, la dirección del viento estaba cruzada del este, a más de veinte kilómetros por hora, en
tanto que para las cuatro de la tarde había rotado al sur y se encontraba en disminución, lo que generaba buenas
expectativas entre los servidores públicos que se hallaban en el lugar.
Por su parte, la teniente María Escujuri, titular de la seccional claromequense de policía, solicitó que los
particulares no se acerquen al lugar del siniestro.
"Por el momento no necesitamos ayuda de la gente, así que por favor les pedimos que se aparten de los accesos y
nos dejen trabajar sin obstáculos", dijo la funcionaria, ante la presencia de personas que, como en ocasiones
anteriores, aportaron desinteresadamente su colaboración para crear contrafuegos o combatir las llamas.