El jefe del grupo chiíta libanés Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, hizo ayer un llamamiento para una nueva
intifada contra Israel, no solo en la Franja de Gaza sino también en el mundo árabe, y predijo la derrota israelí si
lanza una ofensiva terrestre.
"Llamo a una tercera intifada (alzamiento) en Palestina y en todos los estados árabes, ya que el objetivo de la
agresión israelí es la resistencia a las aspiraciones palestinas", dijo Nasrallah en una grabación difundida a miles de
simpatizantes en un estadio de Beirut.
El pasado sábado, el jefe del grupo palestino Hamas, Jaled Meshaal, también convocó una tercera intifada contra el
Estado judío.
La primera Intifada se desarrolló en los territorios palestinos ocupados por Israel entre 1987 y 1993 y la segunda
fue lanzada en septiembre del 2000 y se extendió hasta febrero del 2005.
Nasrallah, en el mensaje difundido a miles de partidarios que se habían reunido en el estadio de Raya para apoyar a
Gaza, aseguró que abandonar a los palestinos de esa franja de territorio sería como participar en el crimen, en las
matanzas y en la traición.
El dirigente libanés aseveró que la guerra judía está dirigida contra todos los palestinos, no sólo contra Hamas,
que ocupa la Franja de Gaza desde junio del 2007, cuando expulsó por la fuerza a las tropas leales al presidente de la
Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abas.
Condena.
Numerosos países musulmanes de Asia y del resto del mundo condenaron ayer la ofensiva israelí. Pakistán, Afganistán,
Indonesia y Malasia reclamaron el cese inmediato de los ataques.
El presidente en ejercicio de la Organización de la Conferencia Islámica, el presidente senegalés Abdulaye Wade,
precisó en que las razones alegadas por Israel para explicar los ataques son inaceptables.
Japón por su lado llamó a la calma a Israel y a Hamas. China empleó un tono más firme hacia Israel.
A su vez, Canadá dijo que el responsable de todo es Hamas. Una opinión compartida por la canciller alemana Angela
Merkel.
En tanto, el gobierno sudafricano convocó al embajador israelí para transmitirle su profunda inquietud ante la
brutal agresión.
Posición iraní.
Un influyente partido político de Irán empezó a registrar voluntarios para pelear contra Israel. Sociedad Clerical
Combatiente anunció la convocatoria a través de su página de internet, y dijo que los mismos pueden colaborar en el
combate en 3 campos: militar, financiero y propaganda.
El partido conservador dijo que lanzó el reclutamiento luego que el líder supremo iraní, ayatollah Ali Khamenei,
emitió un decreto religioso que estableció que cualquiera que muera en combate con Israel será considerado mártir.