"Esto es un cottolengo; los chicos son todos indios".
"Otra vez llamó la gorda de m... de inglés, que no viene".
"Vino la madre de Murúa. Tal vez tengo suerte y pasa a la hija a la tarde...".
"Hubo amenaza de bomba. Como los chicos se portaban mal en el patio, los entré. Total, a volar!" (en relación a si
llegara a ser cierta la amenaza).
Esta y otras frases similares, escritas, según denunciaron los padres, por la directora Graciela Dominella y la
vicedirectora (cuyo nombre no trascendió) de la EPB Nº 65 (ubicada en Tierra del Fuego y Undiano), en un cuaderno de
uso interno, desataron un gran conflicto institucional.
Tanto, que, ayer, un grupo de progenitores se manifestó en el ingreso del establecimiento, expresando su interés en
que el cuestionado equipo directivo no siga a cargo de la institución.
El escándalo surgió hace dos meses, cuando personas anónimas difundieron fotocopias del citado cuaderno, que es el
parte diario entre el equipo directivo (una trabaja en turno mañana y la restante, por la tarde) sobre el
funcionamiento escolar.
Los padres hicieron, en junio, una exposición ante la sede de inspección, "porque se denuesta a toda la comunidad
educativa" y, según explicó el inspector jefe distrital, Miguel Angel Romero, la cartera bonaerense, en principio,
habría sancionado a las directivas, que fueron reemplazadas, pero ayer estaban nuevamente autorizadas a regresar a sus
funciones.
El regreso de Dominella y la vice a sus cargos fue lo que provocó un enfrentamiento también entre los padres, porque
una minoría estaba a favor del equipo directivo.
Los progenitores más enojados expresaron que "no sólo se trata del maltrato hacia padres, alumnos, docentes y
asistentes sociales, sino, también, de descuido, porque de las amenazas de bomba muchos ni nos enteramos hasta que
vimos ese cuaderno".
"Hablan mal de maestros, padres, chicos. Es una falta de respeto total", dijo Débora Trabela, madre de un alumno.
En una reunión realizada, ayer, entre los padres y el inspector jefe distrital Romero, se escucharon los reparos de
la mayoría de aquellos en relación a que el equipo directivo regrese a la institución; especialmente, porque temen que
las directoras cuestionadas tomen represalias contra sus hijos, luego de la exposición de las citas.
Según explicó Trabela, las autoridades se comprometieron a tomar cartas en el asunto y rever la situación, elevando
el tema nuevamente a La Plata, y determinando que, por el momento, las directoras comprometidas no volverían a su
cargo.
El inspector jefe distrital de Educación, sostuvo, ante "La Nueva Provincia"
, que urge "el restablecimiento de los vínculos internos", indicando que se debe "proceder con cautela".
La EPB Nº 65 tiene una matrícula de 260 alumnos.