BUENOS AIRES (DyN) -- La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) exteriorizó ayer su inquietud por
la determinación del Comité Federal de Radiodifusión (Comfer) de prohibir a una emisora porteña de AM repetir su
programación en FM.
"Manifestamos preocupación ante la aplicación de decisiones administrativas en el mercado radiofónico que podrían
restringir el acceso de sectores de la población a determinadas ofertas de contenidos, como la resolución que afecta a
radio Continental en el ámbito de la ciudad autónoma de Buenos Aires, en el uso de la frecuencia 104.3", apuntó la
entidad, en un comunicado.
"Del mismo modo, y como lo sostiene hace años, Adepa reclama de las autoridades del Comfer una política activa e
integral de control de las emisiones ilegales y del ordenamiento del espectro radioeléctrico, a fin de garantizar el
efectivo ejercicio de la libertad de expresión derivada de las licencias debidamente otorgadas", agregó.
Adepa, asimismo, exhortó a que prime la sensatez e instó a la revisión de esas medidas. También demandó un plan
general para preservar y fortalecer la radiodifusión legal, resguardando la libertad de expresión.
La comisión de Libertad de Prensa e Información, que preside Carlos Gamond, también registró una denuncia del diario
"La Arena" (Santa Rosa-La Pampa) ante el avance de la justicia sobre material periodístico confidencial.
"El asesor legal de ese medio denunció que el juez de instrucción y en lo correccional Nro. 3 de esa ciudad dispuso
en sendas medidas el secuestro de dos computadoras y de un teléfono celular afectados al trabajo periodístico", sostuvo.
La declaración también condenó una agresión sufrida por el periodista Mariano Grondona en Azul, tras participar de
un ciclo de conferencias organizado por la cámara que nuclea a los abogados de esa ciudad del centro bonaerense.
El reconocido hombre de prensa fue hostigado por activistas de los derechos humanos que lo insultaron y golpearon el
coche que lo trasladaría de regreso a la Capital Federal.
"Todo ciudadano tiene el derecho de exponer su opinión referida tanto a la historia como a la actualidad, el mismo
derecho que asiste a quienes no la comparten de hacer pública su discrepancia", apuntó Adepa.
"Lo sucedido en Azul empaña el libre ejercicio de esos derechos provocando situaciones seguramente impensadas por
los protagonistas", añadió.