Barack Obama tiene 67 días para convencer a los votantes de la visión para Estados Unidos que esbozó en el cierre de
la cita demócrata y distanciarse en las encuestas de su rival republicano, quien le pisa los talones.
Los demócratas pusieron punto final a la convención de Denver con un espectacular acto de campaña en un estadio
multitudinario, donde Obama tuvo la ocasión de dar lo que muchos analistas consideran el discurso más importante de su
carrera.
En su oratoria de aceptación de la candidatura partidaria, Obama recuperó algunos de los temas que lo lanzaron al
estrellato en el 2004, cuando habló por primera vez de la necesidad de cambiar la forma de hacer política en Washington
y de recuperar la esperanza en un país castigado por la crisis económica.
Después de 4 días de ser los protagonistas absolutos de la actualidad política estadounidense, los demócratas
confían ahora en que este empuje se refleje en las encuestas, que en las últimas semanas mostraron un virtual empate
entre Obama y McCain.
Los primeros sondeos así parecen confirmarlo. La última prospección de Gallup, efectuada entre el lunes y el
miércoles, antes del discurso que el senador afroamericano pronunció el jueves por la noche, atribuye a Obama una
intención de voto del 48%, frente al 42% de McCain.
Otro relevamiento publicado ayer refleja que Obama cuenta con el apoyo del 46% de los electores, frente al 43% de
McCain.
Esta es la primera vez en 2 semanas que Obama se distancia levemente de su competidor, a lo que contribuyeron las
intervenciones de alto nivel que tuvieron en la convención la senadora Hillary Clinton, la esposa del candidato
Michelle Obama y el senador Ted Kennedy.