LA PAZ (AFP-NA) -- La decisión del presidente de Bolivia, Evo Morales, de convocar para el venidero 7 de diciembre
un referendo para aprobar una reforma constitucional generó un fuerte rechazo en 5 departamentos del país, los que ya
habían anunciado que no permitirían la consulta.
Morales convocó el jueves por la noche a ese referendo para aprobar un proyecto de constitución (considerado
ilegítimo por la oposición) que da un poder renovado a los indígenas, estatiza los recursos naturales, privilegia una
reforma agraria y permite la reelección presidencial.
Un segundo referendo debe fijar la extensión máxima de las propiedades privadas (5.000 ó 10.000 hectáreas), y la
medida que sea aprobada será anexada a la carta magna. Esta medida apunta en particular a las grandes extensiones
agrícolas de Santa Cruz, el departamento que más oposición hace al mandatario.
Los prefectos y dirigentes cívicos de Santa Cruz, Tarija, Chuquisaca, Beni y Pando --departamentos que resisten a
Morales-- estaban reunidos para discutir los pasos a seguir, pero habían acordado que no permitirían que el referendo
se realice en sus territorios.
"Se llegó al acuerdo que en caso de que el gobierno quiera imponer su ilegal referendo, los 5 departamentos no
admitirán su realización en sus territorios", anunció el prefecto de Tarija, Mario Cossío, en nombre de todos los demás.
Tras la decisión oficial de convocar a consulta las protestas se hicieron oír casi de inmediato.
"Rechazamos las políticas que quiere imponer el gobierno a través de un decretazo", sentenció el secretario general
de la prefectura de Santa Cruz, Rolando Aguilera, brazo derecho del prefecto Rubén Costas.