Durante la última década Juan Pablo Rotta asomó como uno de los más firmes proyectos de nuestra cantera, mientras
"llenaba" las canastas locales con la casaca de su club (Leandro N. Alem). Además era "la" carta ganadora de la
selección bahiense de su categoría.
Hasta que decidió dar el salto.
En la temporada 2003-04 actuó en el TNA para Estudiantes, después probó en Boca Juniors, sin éxito, para
posteriormente retornar a la ciudad y vestir la casaca de El Nacional (2005-06).
A la siguiente campaña, la 2006-07, apostó por emigrar a Misiones para integrar la plantilla de Oberá Tennis en la
Liga B. Tuvo un óptimo rendimiento y el entrenador José Luis Pisani no quiso desprenderse de él para la `07-08, más
allá de algunas lesiones también.
Y el inicio de ese certamen parecía que mostraba lo mejor de sí en su era como profesional, con 14 puntos anotados a
Colón (SF), 17 a Brown (SV), 16 a Estudiantes (C), 18 a Almagro (E), 14 a Unión (SF) y 19 a Unión y Fuerza (Ch).
Luego "Juampi" pasó por un trance de altibajos, hasta que llegó el fatídico 11 de enero. Ese día Oberá Tennis se
trasladó a Chaco para visitar a Unión y Fuerza de Sáenz Peña, aunque, más allá del resultado del partido, el saldo de
los misioneros resultó negativo por la rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla derecha sufrida por el bahiense.
--Vayamos paso a paso, porque antes del mal momento, habías tenido buenos.
--Personalmente había arrancado jugando muy bien hasta diciembre, que bajé y se nos complicó llegar a la B-1. Pero
salimos adelante. También tenemos que darle las gracias a los refuerzos que llegaron: Mauricio Beltramella primero y
Nicolás Ojeda y Pablo Bendel después, cuando yo a esa altura ya no estaba. El poquito tiempo que jugué estuvo bueno,
pero lo mejor de la temporada me lo perdí.
--¿La lesión la tomaste como algo que puede pasar o te bajoneaste mucho?
--Fue un bajón enorme porque no había tenido una lesión de esa magnitud. La rotura de los ligamentos cruzados de la
rodilla es una de las más importantes que le puede pasar a un basquetbolista, más allá de que la operación es sencilla,
el 90% sale bien y después podés jugar hasta los 40 años si querés. Pero recuperarte te lleva unos seis meses.
--¿Te operaste en Bahía?
--Sí, con el doctor Ignacio Barga. Y la recuperación la hice con el kinesiólogo Fernando Martellini durante cuatro
meses y medio. Ahora me vine a Oberá y ya me quedaría un mes, poquito, pero tampoco me quiero apurar. El campeonato
empieza recién en octubre y quiero dar pasos seguros.
--¿Qué te acordás del día de la lesión?
--Me lesioné en Chaco, pero todo fue medio raro. Porque después, en Oberá, me vio un médico que me hizo una
resonancia magnética en la rodilla y, tras un mes, volví a entrenar normalmente.
"Pero en el primer entrenamiento se volvió a "ir" la rodilla. Ahí inmediatamente llamé a (José) Ossemani
(kinesiólogo de Boca), que consultó con (José) Batista y me dijo que lo más probable era que tenía que operarme. pero
no quise hacerlo en Buenos Aires. Preferí Bahía porque está mi familia e iba a estar más cómodo".
A pesar del mal trago, Juan Pablo no pierde la calma y espera el momento de poder volver a ratificar sus condiciones.