BUENOS AIRES (Télam) -- La justicia confirmó el procesamiento de un hombre de 63 años que abusó de su compañera de
asiento en un ómnibus de larga distancia, mientras ésta se hallaba dormida, informaron fuentes judiciales.
La medida estuvo a cargo de la Sala I de la Cámara del Crimen, conformada por los jueces Jorge Rimondi, Alfredo
Barbarosch y Gustavo Bruzzone.
El episodio tuvo lugar en el doble asiento de un micro proveniente de la costa atlántica con destino a la Ciudad de
Buenos Aires.
Los camaristas dieron por acreditado que "el imputado abrió los botones del pantalón que vestía la víctima e
introdujo su mano por debajo de la ropa interior, tocando de ese modo sus partes íntimas".
Si bien no se suministraron las identidades de los involucrados, en razón de las características del hecho, se
informó que el ilícito fue comprobado por testimonios de terceros y por las pericias psiquiátricas que se le hicieron
al sospechoso.
Cuando la mujer sintió encima suyo la presión de las manos de su vecino de asiento, se despertó sobresaltada y lo
denunció a los gritos frente a los choferes.
"Estaba muy angustiada y con el pantalón desabrochado", narraron los conductores al declarar en primera instancia y
recordar que la damnificada estaba "visiblemente conmocionada" por el hecho.
En su resolución, los magistrados desestimaron los argumentos de la defensa del imputado, quien negó las
acusaciones, y consideraron que había "indicios suficientes" para tener por acreditada la versión de la mujer, a la luz
de otros testimonios recogidos en la causa.
En ese sentido, explicaron que los choferes relataron las circunstancias en que la víctima se presentó en la cabina
y relató lo que le había pasado, aunque reconocieron que "no observaron el momento preciso en que el encausado realizó
las maniobras abusivas".
Los camaristas tuvieron en cuenta además que el hombre, según las pericias psiquiátricas a las que fue sometido,
presenta "un trastorno de personalidad con aspectos disociados y predominio narcisista".
Según tales estudios, el sujeto exhibe "inmadurez en los planos psicosexuales y aumento en los montos de
impulsividad, con prevalencia de tendencias polimorfas con relevancia de lo táctil en su expresión".
Otros casos.
De esta manera, el abusador quedó a las puertas del juicio oral y público, en el que podría llegar a ser condenado a
una pena de hasta 4 años de prisión.
No es la primera vez que la justicia se expide de igual modo ante un caso similar.
En 2006, en Catamarca, un hombre de 32 años, que le tocó los glúteos a una mujer en un supermercado, fue sometido a
juicio por el delito de abuso sexual simple por el fiscal de Instrucción 7, Miguel Mauvecín.
En 2005, en San Rafael, Mendoza, Néstor Francisco Fuentes (51), fue condenado a seis meses de prisión en suspenso,
tras ser acusado de abuso sexual (le tocó la cola a una menor).
Asimismo, en Capital Federal, Roberto Sánchez fue procesado, en 2004, con prisión preventiva por la jueza de
instrucción Silvia López Crespo, debido a que tocó a una abogada que hacía fila en los Tribunales porteños.
Aunque recuperó su libertad, a los pocos días la Cámara confirmó su procesamiento por el delito de abuso deshonesto,
por lo que la magistrada elevó el expediente a juicio oral y público, ante el Tribunal Oral 9.