Al menos hasta esta mañana permanecerá cortado el tramo de la ruta nacional 33, cercano a La Vitícola, que el martes
fue escenario de un trágico accidente, en el que perdieron la vida un camionero de 28 años y su acompañante, una chica
de 22, ambos oriundos de Cañuelas.
Es que durante casi toda la jornada de la víspera se llevaron a cabo tareas en el lugar por parte de personal
especializado, a los efectos de trasvasar el gas butano transportado por el camión en el que se movilizaban las
víctimas fatales. Los trabajos en el lugar se reanudarán hoy, a partir de las 8, ignorándose cuántas horas más
demandarán, según dijo anoche Rodrigo Vivallo, titular de Defensa Civil municipal.
Las tareas habían comenzado con las primeras luces de la víspera, con la intervención de personal de la comisaría
Segunda, de la división Ecológica y Sustancias Peligrosas de la fuerza, de Defensa Civil, representantes de la
secretaría de Política Ambiental y de la empresa Extra Gas, responsable del vehículo.
En primer término, los bomberos procedieron a efectuar la limpieza de la cinta asfáltica, desplazando de la misma
restos de los vehículos siniestrados y parte de la soja que era transportada por uno de ellos.
De la misma forma, efectivos de Policía Científica terminaron de realizar las respectivas tareas periciales, para
luego dar paso a la maniobra de traspaso del gas.
Con la luz del día y el permiso para que los medios periodísticos pudieran llegar hasta el sitio de la colisión, se
pudo comprobar a simple vista la violencia del impacto sufrido por el camión en el que viajaban Mirta Susana Quiroga y
Diego Gabriel Magdalena, quienes dejaron de existir en el acto.
Solamente el motor y una masa de hierros informes se podían advertir del chasis correspondiente al camión Mercedes
Benz 1933 ocupado por las víctimas.
En tanto, el tanque con gas quedó depositado ocupando parte de la banquina y la mano izquierda de la ruta, en
sentido Tornquist-Bahía Blanca.
A su lado, también debajo de la cinta asfáltica, se encontraba el acoplado cargado con soja correspondiente al
Mercedes Benz 1518, conducido por Abelardo Remigio Moraña, domiciliado en Tres Lomas.
Ardua tarea
Vivallo reconoció que el trabajo para realizar el trasvase es muy complicado y que se debieron tomar en cuenta
distintas medidas para minimizar los riesgos.
"En primer lugar se realizó la limpieza del sector para brindarle seguridad a los operarios que van a trabajar en el
trasvase. Es una tarea muy dura y que lleva muchas horas", sostuvo el funcionario, a primera hora de la mañana, en
diálogo con "La Nueva Provincia".
Para efectuar el trabajo llegaron hasta el sitio dos camiones de la empresa Extra Gas.
Uno de ellos se utilizó para sacar en primer término el butano del camión siniestrado y contener el gas en su tubo,
para finalmente derivarlo a otra unidad, la que se encargó de su traslado.
Luego de esa tarea, según Vivallo, comenzaron las maniobras para retirar del sitio los vehículos que tomaron parte
del grave accidente.
El vocero dijo anoche que las operaciones se reanudarán hoy, a partir de las 8, motivo por el cual la carretera
nacional permanecerá interrumpida, debiéndose utilizar caminos vecinales alternativos.
Los hechos
El luctuoso siniestro, tal como se informara en la edición de la víspera, se registró minutos antes de 17 del
martes, en el kilómetro 24 de la ruta 33.
En el mismo hecho se vieron involucrados tres camiones, dos de ellos cargados con cereal y el restante que
transportaba gas butano.
El rodado conducido por Moraña, de acuerdo con las primeras declaraciones, se encontró con una hilera de camiones
delante suyo, por lo que, al frenar para evitar colisionar con quienes lo precedían, se cruzó de carril, circunstancia
en que fue embestido, a la altura del acoplado, por el camión que transportaba gas.
En el accidente intervino un tercer rodado, que chocó a posteriori con el camión en el que iban las víctimas y era
conducido por un ciudadano de nacionalidad chilena, de apellido Herrera.
Moraña, en breves declaraciones realizadas a los medios el mismo martes, aseguró que él se cruzó de carril porque el
camión que circulaba delante suyo aminoró repentinamente la marcha.
"Me frenaron adelante, de golpe, y yo me tiré a salvar; si no, me lo trago", reconoció.
"Venían cuatro camiones adelante; yo venía a 30 metros, pero no me dio tiempo a nada, a pesar de que me paré arriba
de los frenos. Cuando me abrí, no lo vi (al transporte de gas) y sentí el golpe", concluyó.