TORNQUIST (A) -- Los empleados municipales de Tornquist realizarán hoy un cacerolazo para dar continuidad al reclamo
de un aumento salarial del orden del 25% retroactivo al 1 de julio, y al mismo tiempo rechazar la suba del 18% que el
intendente Gustavo Trankels confirmó en la víspera a través de un decreto.
La manifestación tendrá lugar a las 11, frente al palacio municipal, y será complementaria de las retenciones de
servicios que los trabajadores vienen efectuando desde el día 8 de este mes, que consiste en un quite de colaboración
de cinco horas por turno y en la suspensión de la recolección de residuos de 2.30 a 9.30 de cada jornada.
Si bien la marcha de hoy había sido anunciada días atrás, en la víspera creció la bronca de los trabajadores por la
decisión del jefe comunal Trankels de disponer por decreto el aumento del 18% retroactivo a julio, cuando un día antes
el gremio y los agentes lo habían rechazado en forma tajante, dado que está siete puntos porcentuales por debajo de lo
que exigen.
Ese clima de profundo malestar se advirtió en la asamblea realizada ayer por el Sindicato de Trabajadores
Municipales de Tornquist (STMT) en dependencias municipales, para evaluar los pasos a seguir.
De esta forma, una masiva presencia de trabajadores --tanto del sector activo como el pasivo-- se aguarda hoy frente
a la municipalidad.
El secretario gremial del Sindicato de Trabajadores Municipales, Luis Sepúlveda, señaló en la víspera que hay "mucha
gente molesta por la suba decidida en forma unilateral por el intendente".
"Nadie se comunicó con nosotros para avisarnos de la medida que adoptó el intendente, que consiste en aplicar un
aumento del 18%. Lo que sabemos es a través de los medios periodísticos", manifestó Sepúlveda, visiblemente enojado.
"Cuando hoy (por ayer) escuchamos la noticia, convoqué de inmediato a asamblea y los trabajadores se manifestaron en
forma unánime para rechazar lo propuesto por el intendente y, a su vez, para concentrarnos mañana (por hoy) frente al
municipio en reclamo del aumento del 25%", agregó.
El secretario gremial adelantó que si tras la movilización de hoy no se consigue el aumento deseado por los
trabajadores, las medidas de fuerzas --la retención de servicios-- "continuarán como hasta el momento".
"Si él (Trankels) dice que nuestro reclamo es justificable, entonces necesitamos que nos dé una respuesta concreta
que contemple la dura realidad económica que atraviesan los hogares de los trabajadores municipales", comentó.
"Lo que nos da bronca a la mayoría de los empleados es que tengamos que estar peleando para poder acercar un peso
más a nuestras casas para comer. Como trabajadores sentimos que nuestros derechos no existen. No puede ser que siempre
tengamos que hablar de la canasta básica familiar y nunca de una recomposición salarial que permita mejorar la calidad
de vida de la gente", añadió.
Por su parte, el intendente Gustavo Trankels, quien se encontraba en La Plata, mencionó ayer que, si bien el Concejo
Deliberante aún debe convalidarlo, el aumento salarial del 18% es lo máximo que la delicada situación económica del
municipio permite afrontar.
"Pusimos sobre la mesa el porcentaje de aumento que podemos otorgar, aún estirando al máximo nuestras posibilidades.
Más, no es posible. De hecho, la oferta que hicimos se dio gracias a la colaboración de la Provincia y a un gran
esfuerzo que hicieron los contribuyentes y la propia comuna", señaló Trankels.
También reiteró su pedido a los trabajadores en cuanto a que muestren flexibilidad.
"Esperamos que se entienda la situación y ojalá se puedan normalizar los servicios que la gente paga y está
reclamando en estos días de conflicto", resaltó.
Se extiende la retención de servicio en Patagones
PATAGONES (A) -- Luego de las asambleas realizadas en la jornada de ayer, las cuales continuarán hoy en distintas
áreas, los agentes municipales afiliados a la Asociación de Empleados Municipales de Patagones (ASEM) resolvieron
realizar una protesta masiva desde el lunes 1 al viernes 5 de septiembre.
Así lo confirmó a este medio, Yuri Pie, secretario adjunto de la ASEM, quien además indicó que la retención de
servicios que se iniciará contemplará a los trabajadores de todas las áreas por un espacio de cuatro horas (desde las 7
a las 11 de cada jornada).
"Nos fuimos reuniendo durante la jornada de hoy (por ayer) y lo seguiremos haciendo mañana (por hoy) para explicar
los alcances de las medidas a los compañeros", señaló el dirigente gremial, en alusión a las asambleas que se llevaron
a cabo en la víspera, que en la práctica provocaron la interrupción, por turnos, del trabajo de los agentes.
Por otra parte, confirmó que el Ejecutivo los convocó para completar las negociaciones en las áreas de Acción
Social, Deportes e Inspección General, tal como se hizo en otros sectores, a fin de debatir sobre los reclamos
puntuales de los agentes.
"Vamos a ir --adelantó Pie--, pero lamentamos que lo que no se hizo durante el tiempo en que se extendió la
conciliación quieren hacerlo, a las apuradas. No hay problemas: vamos a estar participar de las reuniones en que haya
que estar, como Deportes e Inspección, que son las áreas dependientes de la secretaría de Gobierno", aseveró Pie.
El conflicto entre la ASEM y el Ejecutivo cumple hoy 60 días de duración y, según lo sucedido en la víspera, todo
indica que se extenderá por varias jornadas más.
El principal reclamo del gremio es un aumento salarial del orden del 30%, algo a lo que el intendente Ricardo
Curetti se niega a negociar al menos hasta saber en qué medida se incrementarán los fondos coparticipables durante el
segundo semestre de este año.
De hecho, el secretario de Gobierno Gustavo Romero reiteró en varias oportunidades que toda negociación sobre una
suba de sueldos se iniciará luego del 5 de septiembre.
Según trascendidos, en esa fecha el Ejecutivo presentaría una oferta de incremento del 10 al 15%.
Movilización de empleados en Tres Arroyos
TRES ARROYOS (A) -- Los empleados municipales de Tres Arroyos realizarán hoy un paro de actividades de tres horas y
una movilización hacia la sede comunal, a los fines de entregar un petitorio al intendente Carlos Sánchez en reclamo de
una mejora salarial.
La medida de fuerza, que fue dispuesta durante una asamblea realizada el último martes en la sede sindical de los
trabajadores municipales, consistirá en una retención de tareas entre las 8 y las 11, la que continuaría desde el lunes
al miércoles de la semana que viene.
Conocida la medida, el primero en responder al reclamo fue el secretario de Hacienda comunal, Javier Kristensen,
quien aseguró que el municipio "no puede prometer lo que no tiene".
También reconoció haber ofrecido la apertura de una nueva instancia de diálogo entre las partes para el venidero mes
de octubre, lo que fue rechazado por los trabajadores.
A esa postura le siguieron declaraciones más fuertes del intendente Sánchez, quien calificó de "lamentable" la
actitud de los municipales y de un "disparate" el pedido de un 30% de aumento que, según los cálculos estimados por el
jefe comunal, están exigiendo los trabajadores en la actualidad.
"En este momento solicitan el 30 por ciento de aumento, que entiendo es un disparate. Esto lo digo en base al
siguiente análisis: en 2007 se habló de que iba a haber una inflación del 12 al 13 por ciento anual, y el 1 de enero
les otorgamos a los agentes un 12 por ciento de aumento previendo esa inflación. Poco después de mitad de año, pidieron
otra vez y les otorgamos 100 pesos más no remunerativos", recordó.
"A principios de este 2008 --remarcó el intendente-- se tomó en cuenta una proyección inflacionaria del 25 por
ciento y entonces en enero les otorgamos el 18 por ciento, adelantándonos nuevamente a la inflación".
Siguiendo con la cronología del conflicto, Sánchez se quejó de que los empleados tresarroyenses pidan un nuevo
aumento bajo la excusa de que la Municipalidad de Benito Juárez otorgó una suba del 27% hace pocos días.
"Lo que no dicen es que ese incremento no se dio a principios de año, sino para los últimos cinco meses de 2008,
cuando nosotros se lo dimos desde el 1 de enero --insistió--. Entonces era cuestión de seguir hablando y esperar un
poco".
El intendente coincidió con su secretario de Hacienda en cuanto a que no puede prometer aumentos que no puede pagar.
"Esta medida de fuerza me parece totalmente injusta, aunque esté dentro del marco legal de un reclamo", añadió.
Sueldo "lamentable"
El secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales, Carlos Otero, utilizó los mismos términos que el
intendente Sánchez, aunque en este caso para calificar a las actuales remuneraciones de los empleados.
"Lo lamentable es el sueldo que tenemos, que no alcanza para vivir. Eso lo tienen que entender todos los
intendentes", dijo.
A un día del inicio de la segunda medida de fuerza en los últimos dos años, Otero agregó que si la Provincia y los
municipios no tienen dinero, deberían reclamar a la Nación, ya que se anuncia que todos los meses hay superávit.
"El reclamo debe comenzar de abajo hacia arriba, para que el gobierno reaccione de alguna manera. Nosotros nunca
buscamos el enfrentamiento, pero los agentes estamos en una situación límite", concluyó.