"Mientras la investigación del o de los autores intelectuales del crimen de Felipe Glasman sigue en vía muerta, el
que mandó a matarlo sigue en libertad, puesto que los afanes de la Fiscalía a cargo están puestos sólo en causar algún
perjuicio a la AMBB y a sus dirigentes. Diluir el tema para que Bahía Blanca olvide el crimen es la premisa, para que,
de este modo, también se olvide el fracaso de los encargados de esclarecerlo".
La que antecede es la porción más elocuente del discurso realizado, en la mañana de ayer, por el doctor Fernando
Carignano, presidente de la Asociación Médica de Bahía Blanca, durante el acto de conmemoración de los seis años del
asesinato del dirigente médico, ocurrido el 28 de agosto de 2002.
La ceremonia contó con una nutrida concurrencia, compuesta por médicos de la ciudad y la zona, autoridades de la
Federación de Médicos de Buenos Aires, encabezadas por su presidente, Jorge Ochoa, quien fuera amigo personal de
Glasman, y representantes de asociaciones de profesionales locales.
También se acercaron, entre otros, el secretario de Salud municipal, Guillermo Quevedo; Antonio Di Giglio, director
de Bromatología y Protección de la Salud; el edil Esteban Obiol (FPV Gremial), presidente de la comisión de Salud del
HCD; el concejal radical Oreste Retta; Raúl Woscoff, conductor de Integración Ciudadana; el referente local de los
radicales K, José Luis La Colla, y el doctor Moisés Tcherbbis, ex titular de Región Sanitaria I; en tanto que el
presidente del HCD, Juan Pedro Tunessi, envió una carta disculpándose por su ausencia, debido a encontrarse fuera de la
ciudad.
Carignano manifestó que "hemos sido hostigados por funcionarios de la injusticia, que han querido acallarnos con su
acoso arbitrario, más propio de la década infame que de este estado democrático, mientras se vestían con ropa ajena
ostentando logros que, tarde nos enteramos, pertenecen a otros".
Añadió que "fueron acompañados por un grupo de portavoces que, al traicionar a la verdad, traicionaron la propia
ética de su profesión".
"Fue profético Jorge Ochoa cuando dijo, en las exequias de Felipe, que los motivos de su muerte serían bastardeados.
Vaya si lo intentaron...", prosiguió.
Tras aseverar que la AMBB no permitirá el olvido de la causa, indicó que "estamos convencidos de que tendremos que
soportar más abusos todavía, porque no han podido callarnos; hemos seguido reclamando justicia igual que desde hace
seis años, y nuestro premio fue el formidable cachetazo que les aplicaron nuestros médicos a estos cultores del engaño,
en junio pasado".
Finalmente, reconoció y agradeció el respaldo de las instituciones que agrupan a trabajadores de la salud del país,
colegios de profesionales locales, la Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires y sus entidades afiliadas,
especialmente de la X y IX circunscripciones, ayer presentes en el acto.
"Un párrafo final para el Colegio de Abogados local, compañero en nuestra lucha por una sociedad mejor y, en
especial, para su presidente, el doctor Gerardo Salas, quien hace días fuera distinguido con la consideración de todos
sus colegas de la Provincia, al ungirlo titular del Colegio del primer estado argentino", prosiguió.
Por último, recordó una frase de Lisandro de la Torre dicha en las exequias del asesinado senador Enzo Bordabehere,
para resumir el norte de la AMBB en relación al asesinato: "Tenemos al matador, falta conocer el nombre del asesino".
"Fracaso de la justicia"
A su turno, Salas consideró que Glasman fue una figura relevante del gremialismo profesional y que merece un tributo
constante, por el camino que recorrió en la defensa de los intereses profesionales.
"El camino que hemos elegido --los dirigentes profesionales-- nos exige cargas adicionales; no siempre es sencillo,
ya que se encuentra plagado de obstáculos, muchos de ellos difíciles de vencer o urdidos por intereses subalternos, con
mucho poder y pocos escrúpulos. Ese es el camino que recorrió Glasman, y cuyas huellas vemos delante de nosotros. A
simple vista, pareciera que su recorrido resultó trunco; sin embargo, se hizo carne, y su ejemplo y sacrificio obligan
a redoblar el compromiso y el sendero se seguirá recorriendo con el mismo ímpetu y entusiasmo que lo caracterizaban",
expresó.
"La impunidad, cuando se presenta en hechos como el que recordamos, paradigmático por sus características y por todo
lo que Glasman representaba, es el fracaso de la justicia, que debe imperar en toda sociedad organizada", señaló
después.
"A la luz de acontecimientos como el que recordamos, y de lo que se advierte diariamente en nuestra sociedad,
pareciera que cada vez damos a la vida menor importancia, cuando es el bien más preciado de un ser humano y hay quienes
pretenden dirimir conflictos con los crímenes más aberrantes", describió.
Por último, señaló que "como hombre de derecho, exigimos el esclarecimiento de este y todos los crímenes, y
comprometemos, como siempre lo hemos hecho, nuestro apoyo a los hombres y mujeres que, integrando el Poder Judicial,
día a día entregan todo su esfuerzo y sabiduría en pos de una justicia que dé respuesta a los reclamos de la comunidad".
Seguidamente, los médicos presentes descubrieron placas y plantaron Arboles de Judea en representación de las IX y X
circunscripciones y la sede central de Femeba.
Por la noche, una ceremonia evocativa que convocó a un nutrido grupo se realizó en la esquina de Saavedra y
Villarino, donde Glasman fue ultimado de dos balazos, el 28 de agosto de 2002.