BUENOS AIRES (NA, DyN y Télam) -- El gobierno decidió ayer elevar a 4.015 pesos mensuales para los empleados
solteros y a 5.554 pesos para los casados y con dos hijos el piso salarial para el pago del impuesto a las Ganancias,
en una medida que beneficia a casi un millón de trabajadores, pero que fue considerada "insuficiente" por la CGT.
Tras una reunión en Casa de Gobierno con la presidenta Cristina Kirchner, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada,
junto con el titular de la AFIP, Claudio Moroni, fueron los encargados de realizar el anuncio, en una conferencia de
prensa de la que también participó el secretario general de la CGT, Hugo Moyano.
La resolución tendrá vigencia desde setiembre y tendrá efecto retroactivo a enero pasado, con lo que las sumas
percibidas les serán devueltas a los trabajadores posiblemente a partir de octubre.
Para los solteros, la suba del tope mínimo del escalafón de este tributo sería del 20 por ciento y del 21 por ciento
para los casados con dos hijos.
Así, se verán beneficiados un millón de personas, quienes dejarán de pagar o pagarán menos este impuesto, lo que en
otros términos significa una mejora en los ingresos y atenúa los reclamos de algunos gremios que están pidiendo la
reapertura de las paritarias.
Hasta el momento, pagaban Ganancias los solteros que cobran, una vez descontadas la jubilación y la obra social, más
de 3.346 pesos, y los casados con ingresos superiores a los 4.577 pesos.
En la actualidad, a un empleado soltero que gana 4.000 pesos le descuentan 765 pesos, mientras que a uno casado que
percibe 5.000 le descuentan 1.293 pesos.
La medida alcanza a unos 520 mil asalariados, 30 mil jubilados y 460 mil autónomos y aunque el impacto que tendrá
depende de cada salario, se estima que la mejora rondará el 2 por ciento.
Por ejemplo, un empleado soltero que cobraba 4.500 pesos pagaba 1.600 por año por Ganancias, pero ahora ese monto se
reducirá a 567 pesos, lo que significa una recorte del 65 por ciento.
En tanto que otro que percibía 5.000 pesos pagaba por año 2.585 pesos y ahora bajará a 1.292, lo que representa una
disminución del 50 por ciento.
En el caso de un trabajador casado con dos hijos que cobraba 6.000 pesos de sueldo neto, pagaba 2.090 pesos por año,
y ahora esa suma será disminuida a 592, un 75 por ciento menos, explicó el titular de la AFIP.
De los trabajadores que siguen pagando Ganancias, sólo el 5 por ciento se encuentran regidos por los Convenios
Colectivos, mientras que 42.000 autónomos también dejarán de tributar este impuesto.
Por su parte, el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, consideró anoche "insuficiente" la modificación del
mínimo no imponible para el impuesto a las Ganancias de la cuarta categoría, aunque la tomó como "un paso" en dirección
a una posible eliminación de "la famosa tablita de (el ex ministro de Economía, José Luis) Machinea".
En una conferencia de prensa, Moyano dijo que ese esquema tributario, pese a haber sido diseñado a fines de 1999,
comenzó a ser tenido en cuenta por los trabajadores "hace cuatro años", debido a los incrementos salariales ocurridos
desde entonces.
Cristina en Entre Ríos
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner rechazó ayer las críticas opositoras a su gestión, al asegurar que "no
son ni las palabras, ni los insultos, ni los agravios" los que cambian la historia" sino "los hechos" y "las obras".
La respuesta de la jefa de Estado pareció dirigida a las críticas del ex presidente Eduardo Duhalde, quien el
miércoles pasado volvió a pedir cambios en el gabinete y la rectificación del rumbo de la gestión.
La jefa de Estado, al hablar durante la inauguración de una línea de alta tensión en la localidad de Villa
Paranacito, enfatizó que "la verdadera política son los hechos, las obras, la conducta y las acciones, lo demás es
apenas un ejercicio mediático que entretiene unos instantes, que puede distraer durante algún tiempo, pero que queda
finalmente en eso: un exclusivo ejercicio mediático y ningún resultado".
Cristina estuvo acompañada por el gobernador entrerriano, Sergio Urribarri, y de los ministros de Planificación
Federal, Julio De Vido y del Interior, Florencio Randazzo.
En otro orden, la presidenta ratificó ayer su compromiso permanente con la causa judicial de la Asociación Mutual
Israelita Argentina (AMIA), tras el atentado registrado en su sede en 1994, informaron fuentes de ese organismo.
Cristina recibió anoche en su despacho de Casa de Gobierno al titular de la AMIA, Guillermo Borger; el
vicepresidente 1ro, Angel Barman; entre otras autoridades de la institución judía.
Borger dijo en conferencia de prensa que la visita "fue netamente protocolar, para presentarle a la presidenta la
nueva Comisión Directiva de la AMIA", y contó que Cristina "ratificó su compromiso permanente con la causa AMIA".