ASUNCION (Télam) -- El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, enfrenta a sólo 12 días de haber asumido su primera
crisis institucional, generada por la jura como senador activo de su antecesor, Nicanor Duarte Frutos, y la decisión de
una alianza parlamentaria hegemonizada por el oficialismo de ignorar ese paso y mantener en su lugar al legislador
suplente.
La polémica llega al punto en que Paraguay tiene hoy 46 senadores, aunque su constitución estipula que deben ser 45
los integrantes de ese cuerpo, y que anoche hubo una sesión con quórum, pero sin presidente del cuerpo.
Ante la repetida falta de quórum generada por los partidos que componen la oficialista Alianza Patriótica para el
Cambio (APC), el presidente del Senado, el oviedista Enrique González Quintana, tomó el pasado martes juramento a
Duarte Frutos.
Según la carta magna, un ex presidente debe ser senador vitalicio (con voz, pero sin voto en las sesiones), pero
Duarte Frutos se postuló para senador activo y ganó la banca, avalado por una Corte Suprema cuya composición estaba
mayoritariamente alineada con su gobierno.
El grupo que rechaza al ex mandatario --la APC, disidentes del Partido Colorado al que pertenece Duarte y Patria
Querida-- consiguió más tarde tablas e inició una reunión en la cámara alta, pero sin González Quintana en la
presidencia, que fue ocupada por el liberal Oscar Denis, vice primero del cuerpo.
Ese sector se propone destituir al titular oviedista y para garantizarse el quórum hizo jurar a los suplentes de un
par de senadores que fueron nombrados ministros por Lugo.
González Quintana, por su parte, hizo llegar a los disidentes la resolución por la que incorpora a Duarte Frutos y
otra en la que desafecta a Jorge Céspedes, el colorado suplente que había jurado en su reemplazo.
Ayer, el presidente del congreso reafirmó la validez del juramento que le tomó a Duarte Frutos, restó importancia a
lo hecho por "una mayoría coyuntural" y consideró inválidas sus resoluciones.
González Quintana calificó de ilegal al Senado paralelo, porque la mayoría la dio justamente Céspedes, que, en su
criterio, fue desafectado al jurar Duarte Frutos, aunque en la segunda sesión hubo 25 legisladores.
La crisis congeló hasta ahora todos los planes del nuevo gobierno que precisan aprobación parlamentaria.
Lugo, que en principio estaba a favor que se le tomara juramento a Duarte Frutos porque ganó su banca con votos,
ahora calificó el caso como una cuestión parlamentaria que debe ser dirimida en el ámbito legislativo.
En tanto, el vicepresidente del país, Federico Franco, minimizó la crisis al señalar que existen cuestiones más
importantes que tratar en el Legislativo, como el presupuesto 2009, antes que estar pendientes de si jura o no "fulano
o mengano".
Entre las derivaciones del conflicto, la cámara alta incluyó en el orden del día de la sesión ordinaria de hoy el
pedido de permiso para los senadores Efraín Alegre y Blas Llano, designados en el Poder Ejecutivo, aunque ayer mismo se
hizo asumir a sus suplentes.