QUITO (Télam) -- El presidente de Ecuador, Rafael Correa, atribuyó ayer al "pánico a la paliza" que puede sufrir la
oposición en la consulta del próximo 28 de septiembre las denuncias acerca de que la nueva constitución es
hiperpresidencialista y favorece la concentración del poder.
Durante el acto con el que inauguró la nueva Radio Pública, Correa aseveró que son mentiras eso del
hiperpresidencialismo, de la concentración de poder y advirtió que esas versiones sí molestan, porque es jugar con la
buena fe de los ecuatorianos.
Para el primer mandatario, "la oposición tiene pánico a la paliza en las elecciones y al pueblo ecuatoriano".
Correa se manifestó confiado en la victoria del "sí" en el referendo del último domingo de septiembre, en el que los
ecuatorianos deben aprobar o rechazar la nueva carta magna, que durante 8 meses fue discutida y redactada por la
asamblea constituyente.
El jefe de Estado consideró, además, que el llamado régimen de transición que prevé la constitución propuesta es lo
más normal en cualquier parte del mundo.
La asamblea constituyente, que entró en receso tras finalizar la nueva constitución, elegirá una comisión que
legisle y fiscalice hasta que en febrero de 2009 se convoque a elecciones para instalar la futura asamblea nacional
(parlamento) y elegir al próximo presidente de la nación andina.
"Miren a nuestra clase política: tiene pánico de las elecciones; como la nueva constitución permite la reelección
inmediata, como en otros países de Latinoamérica, tienen miedo; son profundamente antidemocráticos", denunció Correa.
Asimismo, el líder ecuatoriano defendió que en la constitución propuesta se prevea que el presidente, para evitar
los bloqueos parlamentarios, pueda disolverlo por una sola vez, pero en ese momento el presidente debe poner su cargo a
consideración del pueblo ecuatoriano.
"¿Qué mayor democracia que esa?", preguntó el jefe del Estado, y negó ser quien nombrará a los nuevos funcionarios,
ya que lo hará la comisión legislativa.