WASHINGTON (Télam) -- Hillary Clinton dio ayer libertad de acción a sus delegados para votar por su ex rival Barack
Obama en la elección formal del candidato presidencial durante la convención nacional demócrata.
"Estoy aquí para liberarlos", apuntó Clinton en una emotiva reunión con sus delegados y en un gesto a favor de la
necesaria unidad del partido tras las heridas que dejó su prolongada interna con Obama.
"No", se escuchó repetidas veces desde la audiencia. La ex primera dama dijo que ella ya emitió su voto por Obama,
pero que no les exigía a sus delegados que hicieran lo mismo.
"Creo que como demócratas y estadounidenses unidos, ustedes deben recibir el respeto y el reconocimiento que merecen
como delegados", señaló la ex primera dama
"Hablé con muchos de ustedes y ustedes tenían dudas sobre qué hacer. Ustedes quieren votar de acuerdo a su corazón.
No voy a decirles qué hacer. Yo ya voté por el senador Obama", agregó.
La Convención Nacional Demócrata celebraba anoche una votación estado por estado para elegir al candidato
presidencial del partido, un lugar que Obama ya se aseguró al superar a Clinton en el número de delegados ganados en la
interna que los enfrentó.
Los ex rivales llegaron a un acuerdo para interrumpir la votación en un cierto punto e introducir una moción a favor
de nominar a Obama por aclamación.
El pacto busca evitar una votación dividida que dé la sensación de un partido fracturado y aplacar a los seguidores
de Clinton, que querían poder expresar su apoyo a la senadora y honrar los 18 millones de votos que sacó en las
internas.
Luego de las palabras de la mujer y de su discurso en la convención en el que proclamó su respaldo a Obama, muchos
delegados de Clinton dijeron que se pronunciarán por el senador afroamericano.
"Si ella puede subir ahí y dejar todo a un costado y decir que apoya a Barack Obama con todo su corazón, entonces
nosotros debemos ser capaces de hacer lo mismo", argumentó la delegada Shirley McCombs, de Illinois.
Kathleen Krehbiel, jefa del bloque de delegados de Clinton por Iowa, precisó que cambió de opinión y que creía que
muchos de los seguidores de la ex primera dama también se decidirán por Obama.
Pero no todos los delegados estuvieron de acuerdo. Sonja Jaquez Lewis, delegada por Colorado, expresó que ella y
otros evaluaban irse de la convención si no se hacía una votación completa.
A todo esto, el ex presidente estadounidense, James Carter, aseguró ayer que si el candidato demócrata vence en las
elecciones de noviembre cambiará la imagen internacional de los Estados Unidos en 10 minutos.
Carter, le sugirió a Obama, en esa línea, que aproveche su eventual discurso inaugural, en enero próximo, para
"decir que mientras sea presidente de Estados Unidos no vamos a torturar a ningún otro prisionero".
Subrayó asimismo que el aspirante afroamericano debería prometer que "mientras sea presidente no vamos a ir a la
guerra contra ningún otro país a menos que nuestra seguridad esté directamente amenazada".