PATAGONES (A) -- Con un cese de actividades entre las 6 y las 13, y distintos encuentros con empleados de distintas
áreas, la Asociación Empleados Municipales de Patagones (Asem) retomará hoy las medidas de fuerza luego que se
cumpliera un mes de la conciliación obligatoria entre las partes que fuera dictada por el ministerio de Trabajo de la
Provincia.
En ese sentido, Jesús Martínez, secretario general del gremio, sostuvo que se frustró todo el proceso conciliatorio
y que no se llegó a un acuerdo entre las partes.
"Ni la parte remunerativa, ni el aumento del 30%, ni las horas extras del área de salud o las recategorizaciones
estuvieron contempladas", explicó.
En este sentido, manifestó que como el municipio de Patagones hizo oídos sordos a los reclamos, los municipales
realizarán --entre hoy y mañana-- retención de servicios.
"Comenzaremos con cuatro horas y en forma paulatina las iremos incrementando. También elevamos un pedido al
ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires", concluyó.
Por su parte, el secretario de Gobierno de Patagones, Gustavo Romero, sostuvo que luego de la conciliación esperaban
que la Asem fuera "más coherente" en muchos aspectos, ya que --dijo-- los municipales planteaban incrementos
salariales, recategorizaciones, y es necesario respetar el presupuesto municipal.
"No podemos aumentar el sueldo de los empleados en la forma que pretende el sindicato. Sus pretensiones están fuera
de foco con el resto de los municipios, donde se piden aumentos coherentes. Hay que recordar que en marzo se les otorgó
un 27% acumulativo", recordó.
Además, fue muy crítico con los principales representantes de la Asociación Empleados Municipales de Patagones.
"El secretario general, Jesús Martínez, y el secretario adjunto, Yuri Pie, no supieron utilizar los espacios que les
ha dado el Ejecutivo municipal --fundamentalmente el área de Gobierno-- en la conciliación obligatoria", sostuvo.
Por último, recordó que el 5 de septiembre el Ejecutivo presentará una propuesta de incremento salarial.
"Nuestra oferta será del orden del 10%. No podemos superar ese porcentaje porque no estamos en condiciones de
hacerlo. De cualquier manera, para que nos podamos reunir a negociar, los trabajadores tienen que retirar las carpas de
la plaza", finalizó.
Movilización
El secretario gremial del Sindicato de Trabajadores Municipales de Tornquist, Luis Sepúlveda, remarcó ayer que si el
intendente Gustavo Trankels no da hoy una respuesta favorable al pedido de aumento del 25% en los haberes, retroactivo
al 1 de julio, los empleados de la comuna realizarán mañana una movilización.
La medida de fuerza, que se llevaría a cabo entre las 10 y las 11 frente al palacio municipal, se sumaría a la
retención de servicios por nueve horas diarias que se viene llevando a cabo desde el 8 de este mes --con un acatamiento
superior al 90%-- en la mayoría de los casos, ya que en el área de recolección de residuos sólo se cumple durante 7
horas.
"Esperaremos al regreso del intendente para que nos dé una respuesta favorable a nuestro pedido de aumento del 25%.
Si no, el viernes (por mañana) haríamos una movilización y presentaríamos un nuevo petitorio", remarcó.
En ese sentido, manifestó que en ese nuevo texto los trabajadores municipales aclararían cuál es su postura y por
qué se mantienen en ella.
"También presentaremos distintos gráficos en los que mostraríamos cuál es el valor real de la canasta familiar, y
los gastos que tenemos que afrontar en forma diaria para poder comer", señaló Sepúlveda, quien remarcó que es necesario
demostrar que la posición del STMT es firme.
El secretario gremial sostuvo que la asamblea de los trabajadores rechazó el martes la propuesta salarial presentada
por el Ejecutivo --que contemplaba un aumento del 18% retroactivo al 1 de agosto, y el 7% restante en octubre-- porque
no se trataba de una oferta clara.
"No era lo que nosotros pedíamos, ya que el retroactivo queremos que sea al 1 de julio; y tampoco podían
garantizarnos que en octubre pudieran otorgarnos el porcentaje restante", indicó.
Sepúlveda no descartó que pueda haber nuevas medidas de fuerza en los próximos días, y aseguró que se continuará
llevando adelante el quite de colaboración hasta que no haya una respuesta favorable a su pedido.
"La movilización del viernes será un llamado de atención hacia el intendente. Inclusive, él reconoce que el aumento
que pedimos es justo, pero nosotros necesitamos hechos concretos", destacó.
Por último, aclaró que la postura de los trabajadores es aún más firme que en el comienzo de la medida de fuerza.
"La intención es continuar en una postura más firme que cuando empezamos. Creímos que la respuesta del municipio
sería mas rápida, y con el paso del tiempo, los ánimos se han endurecido", concluyó.