BUENOS AIRES (NA) -- Estados Unidos manifestó ayer su preocupación por "el aumento del consumo de drogas" en la
Argentina, especialmente por el "rápido crecimiento del comercio ilegal de la efedrina y otros precursores químicos".
El encargado de transmitir la preocupación de la Casa Blanca sobre el tráfico de drogas en la Argentina fue el
embajador norteamericano, Anthony Wayne, quien aseguró que su gobierno busca "ampliar la cooperación" en esta materia
con la Casa Rosada.
Las declaraciones del diplomático norteamericano tuvieron lugar cuando resuenan con fuerza las revelaciones en torno
al triple crimen de General Rodríguez, que podría tener ramificaciones con el comercio ilegal de efedrina y el
narcotráfico.
Wayne manifestó la preocupación norteamericana al disertar ante el capítulo argentino del Consejo de las Américas,
que se llevó a cabo en el hotel Alvear porteño frente a autoridades argentinas y a empresarios nacionales y extranjeros.
"Estamos trabajando para ampliar nuestra cooperación con el gobierno de la Argentina para combatir el tráfico de
drogas", dijo en ese marco el embajador Wayne, quien suele tener contacto con funcionarios argentinos por esta
problemática.
Wayne diagnosticó: "los argentinos están cada vez más preocupados por la violencia y los delitos en las calles
relacionados con el comercio de drogas, como así también por el daño insidioso causado sobre los jóvenes por las
drogas, como la sustancia altamente adictiva conocida como paco".
"Nosotros compartimos esa preocupación", agregó el diplomático estadounidense ante el foro del Consejo de las
Américas.
Después del decreto
Estas declaraciones de Wayne se registraron pocas horas después de que el martes pasado la presidenta Cristina
Kirchner firmara un decreto a través del cual le transfirió el control de la venta de percusores químicos --hasta ahora
en manos del Sedronar-- al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
Con esa medida, el gobierno busca evitar que los laboratorios argentinos "se dediquen a venderle sustancias claves a
los narcotraficantes" para la fabricación de estupefacientes que luego son comercializados en el mercado interno y
sacados del país de forma ilegal.
La decisión se produjo en medio de la polémica que generó una nueva muerte en el entorno al que pertenecían los
empresarios acribillados en General Rodríguez que estaban fuertemente ligados al negocio de la efedrina, una "droga
peligrosa".
El ministro de Justicia, Aníbal Fernández, respaldó el decreto presidencial y cuestionó duramente al titular de la
Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), Jorge
Granero, por "no cumplir con su tarea".
De esta manera, el titular de Justicia celebró la decisión de pasar a un organismo técnico el control, aunque se
lamentó: "tuvieron que aparecer tres fusilados en la provincia de Buenos Aires para que comiencen a escuchar lo que
nosotros venimos diciendo desde hace dos años". (NA)