BUENOS AIRES (Télam) -- Simpática al extremo, desinhibida y realista, la periodista Valeria Schapira habla en su
nuevo libro, Enredados
, sobre cómo conseguir pareja en internet y para ello brinda datos, técnicas de levante y consejos para protegerse en un
medio que cada vez más es utilizado para generar nuevos vínculos.
"Soy una adicta a internet. Por eso, comencé a estudiar conductas y las cosas que pasan en la red y vi que era un
universo aparte", comentó la periodista.
Por su nuevo libro, recién editado por el sello Vergara, desfilan temas como el chat, el mail, los bloggers, los
floggers, los piratas informáticos y las citas, además de incluir historias de navegación, entre otros puntos que
desarrolla con la visión de una mujer que ronda los 30 y pico y que no quiere dar muchas vueltas a la hora de conocer a
un internauta.
"Conocí internet en el 95 cuando estuve viviendo en Inglaterra para hacer un posgrado en radio y televisión y me
relacioné con un colega de Brasil muy interesante y cuando nos despedimos me dijo: 'estamos en contacto por mail' y yo
le pregunté: '¿qué es eso?'", relató Schapira.
"Inmediatamente fui a la sala de computadoras de la universidad y me abrí una cuenta. Aprendí a los golpes, pero
logré contactarme con ese muchacho con quien tuve una especie de romance cibernético durante un año".
Schapira recordó que hasta ese entonces trabajaba en una redacción de la ciudad de Rosario donde escribía con una
Olivetti.
"Por eso el primer día cuando llegué a la universidad y me dijeron: 'esta es tu PC', me puse a llorar. Fue un
baldazo de agua fría tecnológico.
"En el mundo es muy poca la gente que no usa internet, excepto las personas muy mayores, pero casi todos tenemos
varias cuentas de e-mail", aseguró con tono picaresco la autora de Hombres. Manual de la usuaria y
Monólogos de una mina sola.
"Lo primero es lo primero --asegura en su obra Schapira--. Debés fijarte un objetivo. Sea el tuyo el de casarte,
tener hijitos y comer perdices; hacer un tour urbano por los albergues transitorios o jugar a la seducción, hay buenas
noticias: existe un mundo de posibilidades mientras tengas al día el abono de la banda ancha o del Wi-Fi o, si las
cosas no están para tirar manteca al techo, un locutorio cercano.
"Mi libro apunta a la generación de las personas que tiene 30, a los que tienen ese prejuicio generacional de decir
'no se puede conocer gente por internet'. A ellos les digo que sí, que se puede hacer un casting de posibles candidatos
en la comodidad de su casa, con un pote de helado en la mano y en pantuflas", admitió.
Schapira, que no deja de reírse de sí misma, aseguró que "el libro explica los cómo, los por qué, los cuándo y los
dónde, porque en el espacio virtual los tiempos se acortan y hay que verse cara a cara, porque la fotito, muchas veces
retocada, es muy linda pero te llevas una desagradable sorpresa cuando en la mesa de un bar te encontrás con 'Shrek'".
En Enredados
la autora brinda un pequeño instructivo para debutantes en seducción virtual, en el que describe cuáles son los
principios por los que uno se acerca a la red. Entre ellos: conseguir novio, amante, recuperar un ex "algo", seducir a
un desconocido, encontrar un amor platónico, levantarse a algún conocido o recuperar un cónyuge.
Un capítulo está dedicado a los "tips para no ser un postulante más del montón" donde propone hablar de una manera
simple y darse a conocer sin brindar datos que comprometan pero con franqueza.
El encabezado del texto es determinante --asegura en el libro.
"Trata de ser creativo sin pasarte de rosca. Una cosa es que te vendas y otra cosas que te publicites como si fueras
un detergente para sacar las manchas rebeldes".
Morir por amor
Sobre su vida, Schapira aseguró: "me voy a morir buscando al amor de mi vida", y agregó: "estoy felizmente divorciada.
No soy una chica que no ha estrenado sus atributos. Ya hice el ablande, pero no me creo más la historia del príncipe
azul".
"Ahora estoy en busca de un hombre bien puesto que tenga mucho humor y algún billete en la billetera", sugirió la
periodista, abriendo la puerta a los posibles candidatos, por ahora virtuales, que cumplan con los requisitos.