WASHINGTON (EFE) -- El presidente de EE.UU., Barack Obama, declaró a la gripe A como una emergencia nacional con el
fin de que médicos y hospitales tengan una mayor libertad de acción si la pandemia provoca una situación crítica,
informó ayer la Casa Blanca.
"La enfermedad sigue aumentando rápidamente en muchas comunidades de la nación y existe el potencial de que la
pandemia sobrecargue los recursos sanitarios en algunas comunidades", afirmó Obama en su declaración.
La residencia oficial indicó que el mandatario firmó la declaración el viernes último.
El presidente subrayó en su notificación al Congreso que la declaración permitirá que la secretaria de Salud y
Servicios Humanos, Kathleen Sebelius, pueda eliminar temporalmente ciertos requisitos federales para que los centros
sanitarios del país implementen operaciones de emergencia frente a la gripe A. Sebelius podrá, por ejemplo, dar luz
verde a instalaciones hospitalarias provisorias en colegios o centros comunitarios de considerarlo necesario.
Algunos hospitales han destinado áreas especiales para tratar a los pacientes de la gripe A con el fin de mantener a
la gente afectada alejada de las salas de emergencia tradicionales, así como de otros pacientes enfermos.
La declaración de emergencia también permitirá el desembolso de fondos federales aunque no se cumplan las pautas
ahora establecidas.
En la actualidad, las reglas federales no permiten instalar carpas provisorias para el tratamiento de pacientes más
allá de 230 metros de donde se encuentra el hospital.
La medida adoptada por Obama permitiría que esas tiendas se instalaran más allá de la distancia solicitada y aun así
recibir fondos federales.
La proclamación es similar a medidas de precaución adoptadas en el pasado antes de que un huracán tocara tierra.
La gripe A ha provocado más de 1.000 muertes en EE.UU., entre ellos más de 100 niños.
Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), sólo hay disponibles por el
momento algo más de 11 millones de dosis de vacunas en hospitales, clínicas y gabinetes médicos contra el virus H1N1.
Las previsiones más optimistas del gobierno apuntaban que a estas alturas estarían disponibles 120 millones de dosis
de vacunas.
El gobierno espera tener alrededor de 50 millones de vacunas contra la gripe disponibles a mediados de noviembre y
150 millones en diciembre.
Más de 5.000 personas han fallecido ya en todo el mundo a raíz de la enfermedad desde que se detectaron los primeros
casos este año, informó el viernes la Organización Mundial de la Salud (OMS).