Camisetas azules para Faggiano Team y verde para Richotti Team. El Casanova, con un marco acorde a la circunstancia,
estuvo vestido con mucho público que, en un abrir y cerrar de ojos, retrocedió en el tiempo y revivió momentos de
esplendor, como en los '80, con ese Pacífico que se ganó el corazón de la ciudad, o el Estudiantes convocante en época
de gloria, como lo marca la historia.
Fue, para muchos, como una película con protagonistas conocidos que, en más de una oportunidad, hasta los hicieron
lagrimear. Como anoche...
"La verdad que en este momento no me puedo olvidar de lo que me dio la gente de Quimsa y el pueblo de Santiago del
Estero: la posibilidad que hoy (por anoche), porque si no me hubieran facilitado todo para la operación (en la cadera)
no podría haber estado acá y, menos, jugando. También a `Chubi' (Susbielles) y a `Rafa' (Morini), que me hicieron vivir
una noche especial, a mis amigos que vinieron y que hacía mucho que no veía. Estoy feliz", señaló Marcelo Richotti.
Con varios kilos de más, Jorge Faggiano hizo el esfuerzo para disimular su falta de estado. Claro, era su fiesta.
"Llevo dos años sin hacer actividad física por problemas laborales... Se debe notar, ¿no?", advirtió el puntaltense.
Así y todo, tuvo compañeros que se acordaron de él.
"Menos mal que `Chuni' organizó esa jugada y pude hacer unos puntos", agregó en referencia a un pase del juninense,
que paró el juego y lo hizo convertir, ante el aplauso de todos.
La fiesta fue completa, o casi, para ambos.
"Me faltaron mis hijos y mi hermano Jorge, que está en Méjico, y me acaba de llamar por teléfono. También me mandó
un mail muy emotivo y sé que con el corazón él estaba acá, porque también estaban todos sus hijos. Muchas veces la vida
te pone en diferentes lugares. Hoy mis hijos no están porque quieren formar sus carreras, y a mí eso me pone muy
contento. Sé que ellos, de algún modo, estuvieron acá. Aunque se van a reir cuando vean el video", dijo Marcelo.
El base, con menos explosión pero la visión intacta, hizo referencia a su ladero de siempre.
"El `Zurdo' (De Battista) está intacto y, si no tuviera esa osteocondritis en la rodilla, jugaría en cualquier
equipo de Primera o Segunda con total tranquilidad. Es un talento nato, al igual que Ariel Rodríguez. Son jugadores que
no hacen falta que entrenen...", elogió.
Faggiano, por su parte, también debió conformarse con la presencia, solo, de un hijo.
"Por suerte pude compartir el partido con `Maxi'. Hoy a la tarde (por ayer) hablé con Lucas por teléfono y le conté
cómo iba a ser la fiesta; le dije que me hubiera gustado compartirlo también con él. Pero bueno, Lucas está muy bien
allá (en la NCAA de Estados Unidos)", reconoció.