Rosario tapó una semana muy complicada (la suspensión de su delantero Agustín Trotta, el robo a la utilería y las
amenazas telefónicas al técnico Federico Gómez Peña) con una gran alegría.
Ayer, en su escenario, le ganó 2-1 a Comercial en la final del torneo Apertura del Promocional liguista y se
adjudicó el tramo inicial de la temporada 2010.
Lo hizo al cabo de una performance numérica contundente y en el partido ante los portuarios, con una producción
colectiva muy pareja y confiable.
Revirtió la tempranera desventaja con paciencia, elogiable dinámica, adecuada presión y permanente orden táctico.
Supo reaccionar a tiempo y, pese a que le servía la igualdad, nunca renunció a la búsqueda del arco de Sebastián
Alvarez.
La escuadra verdiamarilla, por el contrario, no halló respuestas tras el empate en el arranque del período
complementario y recién en el epílogo, cuando su suerte estaba echada, generó la única acción favorable frente a la
portería puntaltense.
Comercial se plantó mejor y se acercó con peligro en el primer segmento del cotejo. A los 10, Bravo de Laguna avisó
con un disparo alto y, a los 15, en una maniobra muy veloz, estableció el desnivel. La aguantó Catani, la cedió para
Bravo de Laguna y éste alargó para el solitario ingreso por la derecha de Capparuccia. El Bocha castigó cruzado y
sometió la estirada de Giacomaso tras un rebote del balón en el palo.
Rosario, que extrañó a sus atacantes titulares (además de Trotta, Achigar y Magallanes arrastraban respectivas
lesiones), abusó de los bochazos frontales y careció de profundidad.
No obstante, los whitenses fueron perdiendo protagonismo y el dueño de casa emergió en el desarrollo. Se afirmaron
Mansilla y Crisafulli en la mitad y los carrileros, Moreira (notable figura) y Zalazar, crecieron en su andar. El 8
probó con un fuerte envío que pasó cerca del horizontal en la llegada más nítida de la etapa.
En el complemento, lejos de desesperarse, Rosario encontró los caminos y alcanzó la paridad a los 4 minutos. Moreira
remató desde tres cuartos, el esférico golpeó en el travesaño y se levantó. Rekofsky, que venía a la carrera, la hundió
en la red con un cabezazo.
Desde entonces, el elenco de Gómez Peña dominó estratégicamente el encuentro. No se permitió descuidos, trabajó con
criterio en todos los sectores del terreno y acumuló méritos y ocasiones para ampliar los guarismos. Armario cortó una
entrada de Rekofsky, Alvarez ahogó sendos gritos de Zalazar y Moreira le sacó astillas al parante.
Comercial, quebrado y sin solución desde el banco, no pudo progresar y Rosario lo liquidó a los 41. En un tiro libre
sobre el costado la jugaron rápida para Moreira, quien sacó el latigazo que se coló entre el poste y el arquero. Ahí
aseguró la victoria y desató un festejo contenido y muy merecido.