Los Juegos Olímpicos tienen varios tiempos. Promoción, obtención de la sede, inversión, estructuración, competencia,
balance. Los chinos han superado dudas y oposiciones con una presentación casi fastuosa y escenarios de fábula sumado a
una exhibición deportiva de alto rango.
Esto último no podían manejarlo, son episodios espontáneos, a menudo ocurren, no siempre. Tiene que ver con el
momento de los favoritos en todo caso. Su inspiración en el instante y el lugar indicados.
Así fue esta vez, optimizando cualquier presunción. Entonces Phelps vino por sus ocho oros y los consiguió con
récords. Bolt confirmó que es el hombre más rápido de todos los tiempos. Isinbayeva agregó centímetros sus vuelos.
USA-España era la final esperada en básquetbol. Nadal hizo lo suyo, infranqueable como siempre. Los chinos ganarán el
medallero en un nuevo enfoque, opinable, con muchas preseas en actividades nada populares en Occidente, para eso se
prepararon por años.
Y, casi naturalmente con estas reglas, la Argentina se llevó el galardón máximo en fútbol. Dicen que la próxima vez,
los futbolistas serían menores de 20 años, sin excepciones. Y? La Argentina será favorito también así. Quizás más que
ahora...
Rafael Emilio Santiago/Enviado de LU2 a Beijing