El próximo sábado se cumplirá en Bahía Blanca la IV jornada de actualización en flebología, XXIII jornadas
científicas de flebología y linfología y X jornada científica del interior de la provincia de Buenos Aires, sobre
"Terapéutica láser y úlcera venosa".
Tendrá lugar en dependencias del Land Plaza, a partir de las 9, con la organización de la Sociedad de Flebología y
Linfología Bonaerense y la Sociedad de Cirugía de Bahía Blanca.
Los temas a tratar serán:
* Ecodoppler vascular en cirugías láser (por el Dr. Jorge Segura).
* Várices pelvianas (Dr. Roberto Simnkin).
* Alteraciones histomorfológicas de la pared venosa. Post tratamiento láser. Implicancia clínica (Dr. Sergio
Lifsitz).
* Complicaciones en cirugía láser (Dr. Guillermo Camicia.
* Láser en troncos safenos (Dr. Gabriel Góngora).
* Fisiopatología de la úlcera venosa (Dr. Carlos Jara).
* Ulcera venosa y cámara hiperbárica (Dr. Sergio Cuacci).
* Láser endovascular. Revisión bibliográfica (Dr. Rubén Vellettaz).
* Láser percutáneo en perforantes (Dr. Antonio Pietravallo).
La jornada está destinada a médicos, cirujanos generales, especialistas en diagnostico por imágenes, quinesiólogos y
fisioterapeutas.
Informes e inscripción a los teléfonos 451-2306 o 481-9800.
Opinión profesional
Tabaco vs. piel
Dra. Rita García Díaz (*)
No es nuevo que la vía al aire libre y el disfrute del aire puro son beneficiosos para la salud y para tener una
buena calidad de vida.
Ahora bien, a pesar de que no es posible cuidarse de la contaminación ambiental y de cómo esta puede afectar la piel
y la salud, fumar puede evitarse y, así, sus consecuencias sobre la calidad de vida.
El hábito de fumar tiene mucha influencia sobre la piel por múltiples causas, tanto endógenas o internas, como
exógenas o externas.
Entre las causas internas hay que contar que el hecho de fumar, es decir, consumir la nicotina y los alquitranes,
libera radicales libres, sustancias que lleva al organismo a envejecer, reduciendo la capacidad antioxidante de la
sangre.
Por lo tanto, la piel de los fumadores envejece mucho más rápidamente que las pieles no expuestas a estas sustancias.
Que fumar es perjudicial para la salud no es nuevo. Sin embargo, es un vicio que parece haber pasado de moda, aún
hay un tercio de la población argentina que fuma y un alto porcentaje son mujeres.
Esto, indefectiblemente, favorece el envejecimiento prematuro de la piel y afecta la calidad de vida.
Además, la presencia misma de la nicotina produce una contracción de los vasos sanguíneos que irrigan la piel y
nutren la piel, dándole una imagen lozana y fresca y, en cambio, va adquiriendo un color pálido, grisáceo, como
deteriorado.
Por otro lado, el contacto con el humo del cigarrillo y con otras sustancias que se encuentran en el ambiente del
fumador, produce manchas, tanto en la piel como en los dientes y las uñas.
Así, la piel se ve agredida desde distintos ángulos (desde la parte interior y de la exterior).
Por lo tanto, lo ideal es plantearse dejar de fumar para verse mejor.
(*) Médica dermatóloga, integrante del departamento de Dermatología y Estética de Halitus Instituto Médico.
De qué hablamos
La EPOC
La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es una enfermedad crónica, caracterizada por la limitación del
flujo de aire que no es totalmente reversible.
Produce, así, una amplia variedad de síntomas que afectan notablemente la calidad de vida de quienes la padecen.
Se estima que 250 personas por hora mueren a causa de la EPOC y, si bien es una enfermedad con mayor prevalencia en
hombres, en un futuro un mayor número de mujeres tendrá riesgos de desarrollarla.
Esta enfermedad ocasiona inflamación de las vías aéreas, cambios estructurales en los pulmones y, por consiguiente,
dificultades en la respiración, tos crónica, fatiga, mucosidad excesiva y disnea.
La exposición prolongada e intensa a algunos químicos, al polvo y a la polución interior/exterior, así como el
tabaquismo, pueden incrementar el riesgo de padecerla, como también agravar los síntomas.
Actualmente, la EPOC, es una enfermedad subdiagnosticada y subtratada.
El 80 por ciento de los pacientes que la padecen desconocen su condición.
La ausencia de síntomas graves en la fase precoz de la enfermedad hace que la EPOC se desarrolle lentamente,
principalmente en adultos mayores o iguales a 40 años de edad.
Las pautas de tratamiento actuales recomiendan los broncodilatadores de corta duración como tratamiento de primera
elección, seguido de broncodilatadores de acción prolongada para pacientes con una enfermedad moderada y, para los
casos de EPOC moderada a severa, se recomienda el uso de corticoesteroides como, por ejemplo, el propionato de
fluticasona.