BUENOS AIRES (NA) -- Unos cuatrocientos vecinos, mayoritariamente de la zona norte del Gran Buenos Aires, se
manifestaron ayer frente a la residencia presidencial de Olivos en rechazo al "tarifazo" energético.
El ajuste, según las facturas que exhibían, superaba, en varios casos, el 400%.
Los promotores de la concentración dieron quince días al gobierno nacional para derogar los incrementos porque, de
lo contrario, se comprometieron a organizar una marcha hacia la Plaza de Mayo.
Las representaciones vecinales arribaron desde Tigre, Don Torcuato, General Pacheco, El Talar, Benavídez, Dique
Luján, Nordelta, Ricardo Rojas, Rincón de Milberg, Troncos del Talar, Ezeiza y La Plata.
El papel que ocupan los intendentes fue el centro de muchos debates: mientras algunos de los presentes planteaban
que no podían evadirse de sus responsabilidades, otros sostenían que "son simples administradores de kioskos de la Casa
Rosada".
Los principales reclamos aludían a la contraposición entre los planes para incentivar el consumo y las alzas en el
costo de la vida que usuarios y consumidores deberán enfrentar durante este año.
"Por un lado, se otorgan mejoras salariales y beneficios para los trabajadores, pero, por el otro, el gobierno
autoriza incrementos en los servicios e impuestos que son siete u ocho veces más elevados que las mejoras", coincidían.
El plan para el canje de heladeras se convirtió en uno de los más citados a la hora de los cuestionamientos. Según
mencionaron, compraron los refrigeradores y, ahora, "ni siquiera se puede hacer hielo" porque piensan constantemente en
la próxima factura de luz.
"Quieren que volvamos a las velas", apuntó un vecino de Tigre. ¿Un caso puntual? María Rosa Echedo, de Don Torcuato,
pagó 150,10 pesos por el bimestre septiembre/octubre, pero ahora deberá desembolsar 752,08.
Un operativo policial, con 450 efectivos y carros de asalto, enmarcó a los manifestantes que llegaron en cuatro
colectivos, a los que, paulatinamente, fueron sumándose vecinos de Olivos.
El impresionante dispositivo de seguridad se desplegó para custodiar a los ministros que estaban reunidos con
Cristina Fernández y debían partir a la Capital Federal, ubicada a unos 20 kilómetros hacia el sur.