BUENOS AIRES (DyN) -- Que el trovador español Pedro Guerra vuelva a cantar en la Argentina y con el plus de
presentar un nuevo disco después de cuatro años de casi absoluto silencio, implica un acontecimiento artístico y
cultural que merece ser altamente valorizado.
El compositor y poeta de las Islas Canarias pondrá a disposición su prodigiosa capacidad creativa el 8 de agosto en
La Plata, el 9 en Rosario, el 10 en Tucumán, el 13 en Córdoba y cerrará la serie de conciertos en el país mediante una
doble función en el teatro ND Ateneo de esta capital, el 15 y 16. Entre medio, el 14, actuará en Montevideo.
Guerra, de 41 años y dotado de una sensibilidad que ha iluminado cada uno de sus trabajos, interpretará las catorce
canciones que componen su flamante álbum Vidas
, al que ha definido muy honestamente como "quizá el más coherente" de su vasta carrera.
Uno de los temas del repertorio, Intimo
, está ligado a nuestro Jorge Luis Borges, que, dijo el autor, "tenía esa añoranza de un Buenos Aires que se perdió".
Guerra estuvo fuertemente inspirado de modo especial en su pensamiento sobre la época de los zaguanes, de las
puertas secretas y en las vidas paralelas de sus fulgurantes colegas Julio Cortázar y Adolfo Bioy Casares.
Después del silencio
Artífice de muchas de las canciones más bellas y emblemáticas de las últimas dos décadas, Guerra llega después de
una larga temporada de retiro y de silencio a causa de diversas razones.
"Creo que estaba cansado. Eran diez años y ocho discos y necesitaba parar para tomar aire. Teníamos un proyecto
familiar de paternidad y he estado en casa sin viajar, sin tener demasiada relación con la música, agotado por la
intensidad de la dinámica disco-gira que roba el tiempo. Necesitaba esa oxigenación", aclaró.
Considerado como uno de los autores más importantes de la música española de los últimos quince años, Guerra grabó
desde que comenzó a soltar sus primeras canciones en 1994 junto a un montón de músicos consagrados, del fuste de Joan
Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Ana Belén, Luis Eduardo Aute y Fito Páez, entre muchos
otros.
Sobre su tan esperada y aclamada vuelta, expresa un testimonio de inusual crudeza y emotividad.
"Hace nueve meses volví a componer, a intentar escribir, porque la vuelta fue dramática. Me costó, me sentía
desengrasado y quería tener el tiempo necesario para hacer las cosas bien. En las letras no había ninguna idea previa e
incluso pensé el título del disco en el estudio. Cuando salió Vidas todo cobró un sentido, un contenido.
"Componía Vidas
al mismo tiempo que lo iba maquetando y sabía que lo íbamos a grabar tocando todos en directo. Por eso es un álbum en
el que prima la naturalidad, el sonido puro, la sencillez, la ausencia de lo superfluo. Quizá sea el más coherente de
todos los que he hecho, equiparable a Golosinas
al tener la frescura de estar grabado tocando juntos y al mismo tiempo", indicó el cantautor español.
Guerra ha dicho que musicalmente lo que le "pide el cuerpo es hacer canciones lo más bonitas que pueda, con la
melancolía y añoranza que siempre existió en mis canciones".
"Pienso en un mundo que ya no es y utilizo palabras que me dicen que ya no se oían. Hay algo de intentar rescatar lo
que se echa de menos, aunque no desprecio el mundo actual. Me parece estupendo, pero quizá haga falta cierto
equilibrio", razonó.