BELGRADO (Télam) -- El ex presidente serbobosnio Radovan Karadzic se dejó crecer una larga barba blanca para ocultar
su identidad, e incluso se hizo pasar por médico durante los 13 años que estuvo prófugo, según detalles revelados ayer
tras la captura del criminal de guerra más buscado del mundo.
Karadzic, de 63 años, fue detenido el lunes por la noche cerca de Belgrado, y un juez ordenó extraditarlo al
tribunal de crímenes de guerra de la ONU para ser juzgado por genocidio y otras atrocidades contra musulmanes y croatas
cometidas en su país en la década del 90, según informó el fiscal serbio para crímenes de guerra.
El procurador Vladimir Vukcevic aseveró que Karadzic tiene 3 días para apelar la decisión del juez de transferirlo
al Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) de La Haya (Holanda). El abogado de Karadzic, Sveta
Vujacic, informó que apelará la orden pasado mañana, último día del plazo legal.
Karadzic, ex psiquiatra devenido político ultranacionalista, está acusado de organizar el letal sitio de Sarajevo y
de la ejecución de 8.000 musulmanes en el enclave de Srebrenica en 1995 durante la guerra de Bosnia (1992-1995), y
durante 13 años ocupó el primer puesto en la lista de los más buscados del TPIY.
Con su aspecto completamente cambiado, sus facciones disimuladas con una melena y barba blancas y anteojos, se las
había arreglado para moverse libremente por la capital serbia, y se ganaba la vida haciéndose pasar por especialista en
medicina alternativa, informó ayer en conferencia de prensa un funcionario.
Rasim Ljajic mostró a los periodistas una foto del irreconocible Karadzic tomada a corta distancia, donde aparece
sumamente delgado con ambos antebrazos elevados a 90 grados y las manos abiertas. El detenido trabajaba en una clínica
privada bajo un nombre falso, Dragan Dabic.
"Su falsa identidad era muy convincente. Incluso el hombre que le alquilaba la casa no sabía de su identidad",
apuntó el fiscal Vukcevic.
Mientras que en Serbia las autoridades se preparaban para una posible reacción de ultranacionalistas que se cree
ayudaron a Karadzic a evadir su captura, varios bosnios musulmanes salieron a las calles de Sarajevo, capital de
Bosnia, para festejar su arresto.
Serbia estaba bajo intensa presión para hallar a Karadzic y entregarlo. De todos modos, su arresto fue sorpresivo,
ya que su paradero era todo un misterio y, aunque se creía que estaba en el país, también se especulaba con monasterios
y hasta cuevas en las montañas como posibles escondites.
Los servicios de seguridad serbios lo encontraron mientras buscaban a otro criminal de guerra tan buscado como él,
su general Ratko Mladic.
Fue apresado cerca de Belgrado mientras cambiaba de ubicación. En el anuncio de su detención, hecho por la
presidencia local, no se había especificado el lugar del mismo.
Los cargos contra Karadzic incluyen genocidio, exterminio, asesinato, actos inhumanos, deportación y otros crímenes
cometidos contra bosnios musulmanes, bosnios croatas y otros no serbios durante la guerra de Bosnia-Herzegovina.
Durante el sitio de Sarajevo, que comenzó en 1992, tropas serbobosnias privaron de comida a los habitantes,
bombardearon y dispararon contra la ciudad desde zonas cercanas mucho más altas que la capital mientras controlaban
todos sus accesos.
Los residentes pudieron sobrevivir a duras penas gracias a una exigua provisión de alimentos de parte de donantes de
la ONU y fuerzas internacionales de paz. El sitio culminó en 1996, y se estima que fallecieron 10.000 personas.
La peor matanza fue la de Srebrenica, cuando tropas conducidas por Mladic arrasaron el enclave musulmán, que estaba
bajo protección de la ONU. Unos 8.000 hombres fueron sacados de la localidad para ser ejecutados.
Se estima que 250.000 personas perecieron en la contienda bélica de Bosnia y otras 1,8 millones debieron abandonar
sus hogares.
Funcionarios judiciales aseguraron ayer no tener todavía una idea clara de cuándo será transferido a La Haya. Una
apelación del detenido podría demorar su extradición por días o incluso semanas.
En caso de concretarse su entrega, Karadzic será el sospechoso serbio número 44 en ser extraditado al tribunal de la
ONU, y será recluido en el mismo bloque carcelario adyacente a la corte donde su mentor político, el ex presidente
serbio Slobodan Milosevic, murió en 2006 mientras era juzgado por genocidio.