PIGÜÉ (A) -- En unos 15 días se estima que volverá a funcionar normalmente la planta municipal de reciclado
domiciliario de residuos Pago Limpio, que resultó afectada por un incendio ocurrido a fines de junio último, el cual la
dejó fuera de operación.
"Se está reparando totalmente la estructura y la parte de rodamientos, para colocar luego la cinta transportadora
que es totalmente nueva, ya que fue lo más afectado y que resulta lo más costoso, ya que tuvo un costo que rondó los 30
mil pesos", afirmó ayer el subsecretario de Obras Públicas del municipio, Luis Amigo.
"También se está haciendo nuevamente lo que corresponde al tendido eléctrico, ya que se quemó todo. Estimamos que la
inversión, en total, superará los 40 mil pesos", añadió.
El incendio, además de tomar la cinta transportadora --de unos 30 metros de largo-- y quemar el 50% de la
instalación eléctrica, se extendió a motores del sector de la noria y el tablero eléctrico de la cinta, al igual que el
70% de los vidrios. Podría haber sido peor, dado que en medio del siniestro se logró evitar que el fuego llegara a un
tanque de combustible y a un tractor.
El siniestro se originó presuntamente por brasas que vinieron junto con residuos domiciliarios, provenientes de la
limpieza de salamandras. Según se comprobó, se desató en horas de la noche cuando la planta estaba sin funcionar, lo
que provocó que recién fuera advertido por el sereno del lugar cuando estaba muy avanzado.
Amigo reconoció que las instalaciones no contaban con un seguro contra incendio, por lo que están evaluando colocar
sensores de humo para prevenir un hecho como el que tuvo lugar, además de lanzar una campaña de concientización entre
la población para evitar que se desechen brasas aún calientes a recipientes de basura.
"Queremos extremar todas las medidas posibles como para que lo que pasó no vuelva a ocurrir", dijo Amigo.
"Debemos recalcar e insistir que la gente tome la precaución de no tirar brasas junto con los residuos, o bien que
tome el trabajo de fijarse que estén totalmente apagadas, porque creemos que eso fue lo que originó el incendio",
agregó.
El funcionario señaló que, cuando se hace la recolección domiciliaria, muchas veces no se ven las brasas, las
cuales, cuando llegan a la planta y toman aire, se vuelven a encender y causan focos incendiarios.
Amigo señaló que en varias ocasiones se pudo detectar la presencia de brasas entre la basura, pero como eso ocurrió
cuando se encontraba en operación, enseguida los operarios eliminaron la posibilidad de que ocurriera un incendio.
"Lamentablemente, en esta ocasión el fuego se originó cuando la planta se encontraba inactiva", concluyó.
Mientras se llevan a cabo las reparaciones, se están efectuando además tareas de mantenimiento, y el 50% del
personal fue reubicado temporariamente en otras áreas.
"Actualmente los residuos domiciliarios son enterrados en un pozo, que después se tapa y se le colocan respiraderos
para eliminar los gases. Este era el sistema antiguo", dijo finalmente Amigo.