El grupo Plaza se hizo cargo, ayer, de la prestación de la línea 517, en medio de una polémica generada por no haber
absorbido a cinco personas que, según la empresa capitalina, no son choferes, sino personal directivo de La Bahiense.
Luego de que se firmara el traspaso del servicio en dependencias del ministerio de Trabajo, Claudio Adolfo Fabbi,
uno de las cinco empleados en cuestión, se quejó de que "hoy, estoy sin trabajo, cuando debería estar manejando un
micro, porque no soy accionista de La Bahiense y tengo ocho años de servicio que me avalan como chofer".
Fabbi aseguró que "nunca tuve un puesto jerárquico" y que ingresó a La Bahiense en 1994, "aunque, en 2001, cuando
las empresas Rastreador Fournier y Rivadavia tomaron las líneas 507, 509 y 511A, no me incorporaron.
"Después de siete años de pelea, volví a entrar a La Bahiense a comienzos de este año y, cuando fui al sindicato a
afiliarme, me indicaron que tenían el cupo cubierto.
"En este traspaso, nadie me protegió y, junto con mi hermano Sandro y un yerno de Manuel D'Andretta --titular de La
Bahiense--, quedamos afuera. Es evidente que, porque somos parientes de la dirigencia de la compañía, estamos
perseguidos", subrayó.
En otro orden, Fabbi afirmó que su padre, en 1963, compró medio colectivo, por lo que le correspondió, como
accionista, sólo el 1,8% de la compañía La Bahiense.
Los choferes de la 517 aseguraron que La Bahiense no les adeuda dinero, al tiempo que se manifestaron conformes con
el traspaso a Plaza, resaltando que mejorarán las condiciones de trabajo.
El concejal Alberto Emilio Sangre presentó, ayer, una minuta de comunicación en la que solicitó que el Ejecutivo
informe los motivos que llevaron a la nueva prestataria del servicio a no incorporar la totalidad del personal que
desempeñaba tareas en La Bahiense, contrariamente a lo que establece el artículo 4º del decreto 816 de este año,
emitido por el municipio.
Asimismo, el edil resaltó que, en el CD, se encuentra la nómina completa actualizada del personal que cumple
funciones en el sistema de transporte público de pasajeros, que incluye a los cinco empleados en cuestión y que fue
anexada al pliego de bases y condiciones del llamado a licitación pública del servicio.
"Vergüenza ajena"
Ricardo Pera, secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), dijo sentir "vergüenza ajena, cuando
escucho a algún empresario local, como el caso de D'Andretta, a quien el gobierno municipal tuvo que adelantarle los
subsidios por la diferencia del valor del boleto para que pudiera pagar a los trabajadores, más allá de que las
vacaciones las paga Plaza, y todavía exige que, en el padrón de empleados que es absorbido por la nueva prestataria,
sean incluidos algunos integrantes del directorio de la empresa".
"Hay una caradurez total que ya se evidenció cuando los dueños de la firma Rivadavia terminaron haciéndole juicio a
una empresa que se hizo cargo de las vacaciones de su gente", añadió Pera, para quien "esta discusión no es por cinco
trabajadores afiliados o no, sino por personas que forman parte del directorio de una empresa a la que hicieron fundir".
En un comunicado dado a conocer, ayer, por la empresa Plaza, refrendado por Gustavo Gago, se explicó que "para la
incorporación del personal de la línea 517, se aplicó la misma metodología que en el traspaso de la empresa Rivadavia,
donde los socios no estaban contenidos dentro de la absorción, por cuestiones obvias".
Plaza aclaró que se comprometió a pagar "los sueldos que D'Andretta no abonó mientras estaba al frente de su empresa
y continuaba disponiendo de la recaudación diaria por la venta de boletos.
"Algunas de las cinco personas que no fueron incluidas en el listado entregado a Plaza por la UTA están desde hace
tres meses en La Bahiense, aunque los hacen aparecer con una antigüedad de 15 años", se sostuvo.
Finalmente, se indicó que "llama poderosamente la atención las declaraciones del concejal Sangre, quien debería
estar en conocimiento de esta anormalidad y no preocuparse tanto por la situación laboral de aquellos empresarios que,
durante años, desprestigiaron la actividad del transporte".