Representantes de empresas constructoras, trabajadores de la construcción, cámaras empresariales y colegios
profesionales manifestaron al intendente municipal la necesidad de destrabar ciertos mecanismos burocráticos
municipales que, según indicaron, han generado una preocupante recesión en la construcción local.
El encuentro tuvo lugar en el despacho del jefe comunal Cristian Breitenstein y contó con la presencia de unas 40
personas, representativas de diferentes sectores relacionados con la industria de la construcción, quienes, el último
lunes, habían manifestado públicamente su preocupación por la recesión que viene sufriendo el sector.
"Queremos señalar la existencia de una falta de definición en temas que vienen postergando inversiones y han
demorado la aprobación de trámites de construcción. Toda obra tiene un proceso y, si en algún momento se pone una
barrera, después cuesta mucho poner la rueda en marcha. Eso es lo que está pasando en estos momentos", señaló el
ingeniero Fabián Gurrado, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, quien viene siendo el principal vocero
de esta "mesa multisectoral", según la llamó el propio intendente.
El empresario señaló esta particularidad local de tener un Código de Planeamiento Urbano (CPU) "indefinido" (en el
sentido que, por ordenanza, se dispuso su actualización, aún pendiente) y varios expedientes demorados por
interpretaciones diferentes de la normativa vigente.
"Queremos pedir que se resuelvan rápidamente todos esos proyectos demorados, para ir mitigando el efecto negativo.
No venimos a discutir si los vecinos o los inversores tienen razón, porque hay derechos de los dos lados. No es una
cuestión de buscar culpables, sino de hallar una solución para seguir adelante", remarcó.
A continuación, hizo uso de la palabra Humberto Monteros, secretario general de la Unión Obrera de la Construcción
(UOCRA), quien denunció la "complicada" situación de los obreros de su gremio.
"Nuestros trabajadores son jornalizados, y cada hora que se pierde en tomar una decisión complica a toda una
familia. Pertenecemos a un sector al que le cuesta mucho sustentarse, por eso pido que se tome pronta decisión sobre
esta situación", señaló el gremialista.
Habló, luego, Ricardo Rabbione, de la Unión Industrial, quien manifestó su preocupación por la recesión que viven
varios sectores: "Quienes hemos visto los efectos de la desocupación tenemos la obligación de luchar para que no se
repita".
Los titulares de los colegios de Ingenieros y de Arquitectos, ingeniero Francisco Nardelli y arquitecto Mario
Marrafini, plantearon la necesidad de definir el perfil de ciudad que se pretende e iniciar el inmediato estudio del
nuevo CPU.
"Los profesionales de la construcción siempre hemos construido dentro de la ley. Es fundamental, a través de la
planificación, que también se generen nuevas oportunidades y zonas donde construir. Mediante un buen plan, se puede dar
respuesta a las empresas, a los vecinos y a la política del gobierno", señaló Marrafini.
Por último, representando a la Corporación del Comercio, Industria y Servicios (CCIS), que ha venido funcionando
como nexo de todas estas entidades, hizo uso de la palabra su gerente, Juan Carlos Starobinsky, quien señaló que, más
allá de la necesidad de modificar el CPU, consideraba "intolerable" realizar ese trabajo con la ciudad parada.
"Creo que tenemos tiempo y no hay que ponerse tan nerviosos. Se puede seguir edificando y en el mientras tanto, si
hay que modificar algo, hagámoslo; empecemos a trabajar seriamente en eso. Este parate ha pegado duro a la economía
local, por eso decimos que empecemos a construir, que la rueda gire y empujemos todos hacia una Bahía mejor, sin la
locura de parar la ciudad", indicó.
De Breitenstein
Tras escuchar atentamente cada planteo, hizo uso de la palabra el jefe comunal, quien comenzó por agradecer la
presencia de todos, quienes, "a pesar de tener, a veces, esquemas contrapuestos", se han unido para reclamar.
"Eso es bienvenido en una ciudad donde nos cuesta tanto encontrar espacios en común", sugirió.
Breitenstein manifestó que la verdadera crisis es definir el "modelo de ciudad" que se pretende.
"Desde hace un tiempo, un grupo de vecinos reclama que se tomen medidas para evitar el colapso de los servicios.
Hoy, ustedes se manifiestan expresando que, con las mismas, se paró un círculo virtuoso que tiene que ver con la
producción, el empleo y las inversiones. Es una clara tensión que tenemos que resolver", explicó.
Tras señalar que lo único que no aporta a la solución es la polémica ("y acá vamos a encontrar grupos interesados en
polemizar"), reconoció que, desde la comuna, deberán "apurar el paso".
"No se puede perder tiempo. Ahora, si uno hace un diagnóstico, es claro que ha habido una desinversión en
infraestructura durante mucho tiempo y las normas urbanísticas no cambian desde hace 20 años, mientras ha habido una
explosión de mercado que generó un cambio económico que muchas ciudades desearían tener. Tenemos que buscar un punto de
equilibrio que no pasa por detener el proceso virtuoso, sino por lograr que lo atrasado se ponga rápidamente a la
altura de la demanda", aseguró.
En este punto, el jefe comunal resaltó la idea de desarrollar un modelo público-privado, del cual nadie debe
"asustarse".
"Tenemos que ser facilitadores y potenciadores de quienes pretenden hacer negocios en la ciudad, porque van a
generar empleo y una sana redistribución. Este modelo puede no estar claro para muchos, pero, por habernos resistido a
eso, hemos perdido décadas de progreso. Nosotros queremos aprovechar todas y cada una de las oportunidades que se
presenten", remarcó.
Por último, el jefe comunal explicó algunos de los motivos que, efectivamente, demoran el análisis de los
expedientes en el área municipal, prometiendo que todos los trámites demorados serán resueltos a la brevedad.
También informó la inminente firma de un acuerdo a nivel nacional, para obtener, al menos, 12 millones de pesos,
destinados a mejorar la eficiencia de la red de agua en la ciudad.
El compromiso del intendente
Luego del encuentro, el jefe comunal asumió los siguientes compromisos:
1) Iniciar la reforma del CPU.
2) Agilizar el sistema de funcionamiento del área de Obras Particulares, dando seguridad a los vecinos que se
cumplan las norma vigentes.
3) Resolver, para el viernes venidero, los expedientes "de transición" hoy cuestionados, por haberse originado
durante la vigencia del "corralito urbano".
4) Avanzar con la gestión ante los organismos nacionales para desarrollar obras que mejoren el servicio sanitario en
diferentes barrios de la ciudad.
Valerio, ausente sin aviso
Sorprendió a muchos la ausencia del ingeniero Rubén Valerio en la reunión realizada en la oficina del intendente,
teniendo en cuenta que el jefe comunal debía dar respuestas a cuestiones relacionadas de manera directa con el área de
Obras y Servicios Públicos.
Quien secundó al jefe comunal fue el arquitecto Adrián Vogel, director de Planeamiento Urbano, repartición desde
donde se avaló la aplicación del viejo CPU a los expedientes iniciados durante la vigencia del "corralito urbano",
decisión que costara el cargo al subsecretario del sector, Marcelo Soteras.
Un café para los amigos
Hacía un largo rato que los periodistas aguardaban, en el salón de Cuadros del municipio, contiguo al despacho
principal, la conclusión de la reunión entre el jefe comunal y los sectores ligados al quehacer de la construcción.
En un determinado momento, ingresó a la sala el secretario de Gobierno, Gustavo Mena, quien observó a la gente de
prensa y la saludó.
Luego, se dirigió a uno de los empleados de la secretaría Privada, ordenándole: "Por favor, ¿se les puede servir un
café a los amigos periodistas?".