Hasta el próximo domingo, en Montevideo, se realiza el XIV Encuentro del Foro de Sao Paulo (FSP), con el objetivo
declarado de "relanzar" esa organización, que agrupa a todos los movimientos de izquierda de América Latina.
Para lograrlo, los miembros del FSP (fundado en 1990 por Fidel Castro y Lula da Silva) quieren, ante todo, "limpiar"
su prontuario, ocultando que entre sus socios fundadores se encuentran nada menos que las FARC y el ELN. No sólo omiten
ese minúsculo detalle, sino todo su pasado, porque la página web del Foro de Sao Paulo (www.forosaopaulo.org) se
encuentra convenientemente inaccesible desde hace varias semanas. En esta etapa, sólo les interesa resaltar que cuentan
entre sus miembros a doce presidentes latinoamericanos, incluyendo su nueva adquisición, Fernando Lugo.
En el documento que sirve de base para el XIV Encuentro, titulado "La Izquierda de América Latina en el Nuevo Tiempo
- La Riqueza de la Diversidad", los miembros de Foro de Sao Paulo adelantan cuáles serán algunas de sus conclusiones:
condenar a Uribe, por haber dado de baja a Raúl Reyes, argumentando --claro está-- la violación de la soberanía de
Ecuador; y rechazar el referendo autonómico de Santa Cruz, repitiendo la calumnia sobre los planes del "Imperio" para
desmembrar a Bolivia. Es de esperarse que también descalifiquen el informe de Interpol, puesto que muchos de los
miembros del Foro aparecen en el computador de las FARC.
El Foro de Sao Paulo confiesa --sin ruborizarse-- que pretende crear una "Organización de Estados Latinoamericanos, que
excluya a Estados Unidos y que incluya a Cuba"; a la vez que se jacta de tener entre los suyos al secretario general de
la OEA, José Miguel Insulza.
"En la OEA --dice el documento--, que otrora fuera el Ministerio de Colonias de Estados Unidos, también se
produjeron cambios sustanciales. Para la secretaría general fueron eliminados tres candidatos sucesivos impulsados por
Estados Unidos (el costarricense Rodríguez, el salvadoreño Flores y el mejicano Derbez) y se impuso un candidato
impugnado por Washington"; o sea, Insulza.
El FSP también propone crear una OTAN latinoamericana, dicen que para dirimir conflictos, pero cuyo verdadero
objetivo es apoyarse mutuamente, incluso con el uso de las armas, en situaciones de crisis política como las que se
avecinan, justamente por la forma totalitaria en que gobiernan sus miembros. "Se considera la concepción de un Consejo
de Defensa Sudamericano, ya examinado en concreto por Brasil y Venezuela, precisamente para dirimir situaciones
conflictivas en forma pacífica, y que se entrelace con los grandes proyectos de integración continental como la Unasur
y el Banco del Sur".
Los integrantes del Foro reafirman su cosmovisión marxista y materialista, al pretender romper con la Civilización
Cristiana Occidental (eurocentrismo), para imponer su visión indigenista, según la cual no hubo ni Conquista ni
Evangelización, sino genocidio (etnocentrismo).
Según un cable de la agencia alemana DPA, fechado el 20 de mayo, Daniel Ortega y Fernando Lugo confirmaron su
asistencia. Por su parte, según una nota de AFP, fechada el 18 de mayo, Lula da Silva reconoció haber creado el Foro de
Sao Paulo, diz que para "educar a la izquierda a comprender que existía la posibilidad de disputar elecciones y ganar
por la vía democrática".
Lo que Lula no dijo es que --aunque ahora pretendan esconderlo-- las FARC son parte integral del Foro de Sao Paulo y
que, por lo tanto, sus miembros son culpables de haber compartido durante dieciocho largos años la misma mesa con
terroristas, narcotraficantes, asesinos y secuestradores.
Alejandro Peña Esclusa