BUENOS AIRES (Télam) -- Un plan de estudios para promover el conocimiento de las esencias culturales de cada región
y que pone el foco en las artes y disciplinas de nuestras expresiones criollas (literatura, música, pintura, danza,
gastronomía, artesanía y antropología, entre otras), se encuentra diagrmando la Academia de Folklore de la República
Argentina.
Además, se conformará un banco de datos con entrevistas en video que documenten la obra y el pensamiento de los
grandes referentes de la cultura autóctona argentina.
"Esta idea surge ante el escaso conocimiento sobre las variadas manifestaciones folklóricas por parte de los más
jóvenes. Existen leyes nacionales y provinciales ya sancionadas que disponen su enseñanza en las escuelas, pero no se
aplican", explicó el presidente de la academia Antonio Rodríguez Villar.
La decisión de generar la currícula que está faltando busca "aportar el conocimiento de las esencias que van
formando nuestra identidad, descubriendo las voces literarias, musicales, plásticas, rítmicas, nuestras leyendas,
tradiciones e imaginerías", consignó Rodríguez Villar.
Programa realista
Mediante el trabajo de Olga Fernández Latour y Teresa Parodi, ambas con reconocida experiencia pedagógica, junto a
funcionarios del Ministerio de Educación de la Nación, "se está preparando un programa realista que asegure el
acercamiento de los estudiantes a las expresiones de la historia de su tierra".
"Aspiramos a que las nuevas generaciones conozcan sus raíces, porque nadie puede amar lo que no conoce y, a partir
de ese conocimiento, que los jóvenes decidan entonces sus afectos y preferencias ", sostuvo Rodríguez Villar.
La institución, que no busca ser una entidad de enseñanza sino un espacio de referencia y consulta, está integrada
por las más destacadas personalidades del folklore argentino.
Bajo este concepto, y entre otros proyectos, la organización del Certamen Nacional de Canciones de Raíz Folklórica,
se decidió armar un archivo que guarde testimonios que muestren la diversidad y riqueza de las expresiones folklóricas
nacionales.
Este archivo se construirá mediante entrevistas grabadas en video a figuras emblemáticas del folklore argentino, que
comenzarán con el testimonio de Eduardo Falú, Luis Flores y Sixto Palavecino, miembros de honor de la Academia.
Semilla y esperanza
El espacio de investigación y análisis incluye especialmente a los jóvenes porque "son la semilla y la esperanza.
Ellos van a llevar el conocimiento de nuestras esencias a través del tiempo", dijo Rodríguez Villar.
El titular de la Academia sostuvo que "nadie puede pretender que los nuevos autores y compositores expresen sus
creaciones de la misma manera que los hicieron los padres fundadores, porque el arte es algo dinámico y en constante
evolución, jamás estático".
"Pero sí aspiramos a que las nuevas generaciones conozcan la obra de esos maestros fundadores. El tango no nació con
Astor Piazzolla ni la zamba con Gustavo `Cuchi' Leguizamón. Ellos fueron renovadores extraordinarios, pero abrevaron
--y se enorgullecían de haberlo hecho-- de las más puras raíces de nuestra música", aclaró Rodríguez Villar.
Desde noviembre del año pasado --en que naciera la Academia-- poetas, intérpretes, comunicadores, músicos, actores,
investigadores, escritores y artistas plásticos del país trabajan desinteresadamente para difundir las creaciones
argentinas.
Progreso y riquezas
Trabajan por el sólo gusto de promover los progresos del folklore, ofreciendo conferencias, muestras, recitales,
"para contribuir a su conocimiento, alentar su estudio, investigación, recopilación sistematizada y transmitir y
promover la difusión y progreso de sus riquezas y diversidades", afirmó Marián Farías Gómez, secretaria académica de la
institución.
"Lo que aquí nos reúne es el amor. El verdadero, el limpio, el diáfano amor por la Patria. El color y el olor de la
Patria. Las palabras y las músicas que la integran y que llenan nuestro corazón desde siempre, desde el principio,
desde el origen. Es nuestra tarea conocer y divulgar el patrimonio que tenemos en las manos y en la sangre", sostuvo el
poeta Ignacio Anzoátegui, vocal del consejo directivo de la Academia.
Estos objetivos empiezan a tomar cuerpo cuando se hace un repaso por quiénes la integran. Por nombrar a sólo unos
pocos: el músico Juan Carlos Saravia, las investigadoras Olga Ferández Latour de Botas y Leda Valladares, el cinesta
Leonardo Favio, la bailarina Nidia Viola, los poetas María Elena Walsh, León Benarós e Ignacio Anzoátegui o la
historiadora Lucía Galvez.