JODHPUR (AFP-NA) -- Un indio considerado por muchos como el hombre más viejo del mundo murió en el oeste del país,
anunció su familia.
Habib Miyan, que murió el lunes en Jaipur, la capital del Estado de Rajastán, aseguraba tener 138 años y era
reconocido como el "hombre más viejo del mundo" por el libro indio de los récords, el Limca.
Pero Miyan no disponía de certificado de nacimiento. Su carné de jubilación le daba tan sólo 129 años y fijaba su
fecha de nacimiento el 20 de mayo de 1879.
Miles de personas asistieron el martes a sus funerales en Jaipur, a 340 km de la gran ciudad de Jodhpur, luego de su
muerte a raíz de una disentería, dijo su sobrina.
"El secreto de su longevidad era tratar bien al cuerpo, para que éste te trate bien a cambio", contó uno de sus
allegados, Mehmood Khan, a la prensa local.
Habib Miyan ocupó los grandes titulares de la prensa internacional en 2004, al convertirse en el peregrino más viejo
en viajar a la Meca.
Miyan era viudo desde hacía 70 años y vivía en el barrio musulmán de Jaipur. Se había jubilado en 1938 tras una
carrera como clarinetista en la corte del rey, el rajá Man Singh, en esa época en Jaipur.
El anciano estaba ciego desde hacía más de medio siglo y su movilidad estaba limitada desde hacía unos años. Se
pasaba la mayor parte del tiempo rezando y contando historias a 140 miembros de su familia.
Según un último comunicado del libro Guinness de los Récords, la estadounidense Edna Parker es con 115 años la
decana de la humanidad.
El Guinness Book considera también hasta ahora al japonés Tomoji Tanabe, nacido en septiembre de 1895 y aún vivo a
los 112 años, como el hombre más viejo del planeta.
Un chino el más alto, otra vez
El Libro Guinness de los records devolvió el título de hombre más alto del mundo al chino Bao Xishun, luego de que
el ucraniano Leonid Stadnyk rechazara ser medido bajo las nuevas pautas.
Bao, quien mide 2,36 metros, retuvo el título por un año antes de perderlo en el 2006 frente a Stadnyk, quien mide
2,57 metros, dijo el editor general del Libro Guinness de los records, Craig Glenday.
El chino Bao aceptó ser medido por Guinness, que exige hacerlo seis veces en un día, tanto parado como acostado,
pero Stadnyk se negó. El ruso había sido nombrado como el hombre más grande del mundo debido a un informe de su médico.
"Nos dimos cuenta de que había mucho interés y entusiasmo en estas categorías relacionadas con la altura, que era
una categoría muy importante para nosotros como para dejarla a un sólo doctor", dijo Glenday.
"Entonces decidimos reforzar completamente las cosas para asegurar que no hay dudas", agregó.
Glenday dijo que Guinness ha pedido medir a Stadnyk desde el 2004, cuando la organización escuchó sobre él por
primera vez, ofreciéndole enviar funcionarios a Ucrania o pagarle un vuelo a Gran Bretaña.
"El ha sido grabado diciendo que no quiere ser molestado.
Básicamente no quiere la fama y publicidad que significa ser el hombre más alto del mundo", dijo Glenday. "Si ese es o
no el real motivo (...) no estoy seguro, pero es lo que nos ha dicho", afirmó.
Stadnyk, quien vive con su madre en un pequeño pueblo en el centro de Ucrania, dijo el año pasado a Reuters que no
"necesita gloria. Sólo quiero una vida normal bajo condiciones normales".
Más problema que bendición
Stadnyk dijo que ve a su altura más como un problema que una bendición, argumentando que "el mundo esta construido
para personas de altura media". El y su madre viven de una pensión de cerca de 100 dólares al mes y cualquiera otra
ganancia la obtienen del cultivo de tomates, pepinos y la crianza de pollos, vacas y cerdos.